No. 4 / Jueves 12 de abril
de 2012
32 y más pa’lante
Surgió la idea y
se regó como pólvora: realizar un evento teórico sobre la Lenin y la Graduación
6to. Aniversario. Nada más acertado: un acontecimiento
similar al que se avecina quedaría huérfano si a los actos de puro matiz
político, cultural… y económico (transportación y almuerzo) no se sumara, para
balancear, una aburrida tertulia que asegure agua mineral, café y merienda a
los participantes.
Adelanto algunos
temas propuestos para el Simposio-Fórum-Asamblea-Junta-Congreso (como gusten
nombrarle) 32 y más pa’lante, que se
realizará con el sudor de nuestras frentes culminada la ascensión al montículo
pinareño. El diapasón y la profundidad de los temas formulados son prueba categórica
de la riqueza profesional de los graduados de la Lenin, quienes ocupan hoy
importantes responsabilidades en todas las esferas y elipses de nuestra
sociedad.
Temario
infante (o cosas de niños)
·
Patipanza: del asco a la añoranza.
·
Por quién doblan las campañas. Lemas y frasecitas hechas.
·
¡A vacacional a la Vocacional!
·
Lenin en La Habana, Marx en Camagüey, Engels en Pinar del Río… Nos vemos
poco.
·
La guerra de los tatianof y su influencia en la crisis alimentaria de
los 90.
·
Memorias en subdesarrollo. Flash, ipod… y propagación de la información.
·
Tremenda tabla.
Recuerdos del XI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes.
·
Cada vez que te digo lo
que pienso… Censura y medios masivos de difusión.
·
Pititi: héroe o villano.
·
Amigo y sus amiguitos.
La política de cuadros.
·
Las Tetas de Managua… y
otras fantasías eróticas.
·
Aquí los ángeles comían
judías. La jama en la beca.
· Cometí fraude, ¿y
qué?
· Induísmo
industrial: de las pilas Yara al radio Siboney.
· Cultura comunitaria. La Doble Quiú Ay An y la actualización musical.
· Allí se me aguó la
vida. Las piscinas de la Vocacional.
·
Lenin duplicado: una escuela sin extranjeros y un parque con africanas.
·
La Zafra de los Diez Millones… de inconvenientes.
· De cómo la altura
del Taburete es directamente proporcional a la variante tiempo.
· ¡Ya, Hoo!
Len-titud e incomunicación con la gente mía.
· Sistema Girón:
primera gran derrota de la arquitectura cubana en América. Una excepción: la
Lenin.
· Llame al 113 o
coja la 113. Vicisitudes para saber de mi hijo.
· La dama de las
CAMElias. Cuba y las relaciones económicas con el campo socialista.
· ¡Unidad, unidad,
unidad! (la 4, la 5 y la 6).
· Tu tin y mi tin de
repudio: dos poquitos hacen mucho.
· Estudio y trabajo…
no tengo tiempo para otra cosa. Acercamiento a la educación cubana (1970-2010).
· “Tabarich: ¿qué
hay con el barich?”. Renegociación de la deuda eterna con la antigua URSS.
·
El papel de los kikos
plásticos en la transformación del hombre en mono.
Las ponencias
deben presentarse en formato Ah, cuatro
con una extensión menor de una legua, en legua
española y letra Baskerville Old Face.
El plazo de admisión cierra el último día en que se recepcionen los trabajos,
trámite que se realizará, con carácter personal, en el Museo de Candelaria.
¡Sufran!
El tema musical
que hoy obsequio podemos enmarcarlo en lo que se ha dado en llamar Canción
Protesta [ver abajo], movimiento que trajo aparejado, para cultivadores y
seguidores del patio, no pocas incomprensiones y ajustes de cuentas (por
sorprenderme tarareando esta melodía en mi Círculo Infantil, una educadora me
suspendió por tres días el pomo de yogurt de las 3:00 p.m.).
Dudé si traerla o
echar a mano otra que evoca cuánto me reprendía mi abuelita por azuzar a mi
amiguito Juan. Me tiene sin cuidao que alguno de ustedes prefiera aquella.
Protesto, compuesta por Enriqueta Almanza, fue
interpretada por Los Yoyo, grupo que pasó al olvido luego de una sostenida e
inmaculada trayectoria (Familia de
maestros, Sabrónicos conséjicos, Doña Jico, El cochecito Leré…). El rock
nacional tiene mucho que deberles. Algún día se les erigirá un monumento, no
importa el lóbrego almacén en que hoy descansan sus integrantes, ni que a la
cantante —aquella rubia ricota de trenzas doradas— le roben luego los
espejuelos.
Sorprende que la
mentira se haya enseñoreado de este siglo XXI y la canción conserve total
vigencia, aunque el mercado le haya impuesto a la bruja comprar escobas
plásticas… y hoy empleemos el Coco en resolver urgencias que no eran tales en
los años 80.
Protesto
¡Protesto! ¡Protesto y vuelvo
a protestar!
¡Con la mentira tenemos que
acabar!
¡A los embusteros hay que
desmentir!
¡Basta, basta ya de decir!:
¡que viene el Cocooo!
¡que vuela el locooo!
¡la bruja de la escobaaa!…
¡Bah, ni que yo fuera boba!
¡Qué bobería!
¡Como si uno no supiera lo
que es la biología!
El de Caperucita es solo un
cuento,
un mero invento de
mentiritas.
La bruja de la escoba es otro
engaño
que a los chiquitines hace
mucho, ¡mucho daño!
Miren, señores embusteros:
¡no hay más cocos que los que
dan los cocoteros!
Y para terminar, ¡pido una
buena rechifla
para los que asustan a los
niños!:
¡Fuera, fuera, mentiroso!
¡mentiroso, mentiroso!
¡¡A los niños no se asusta!!
[¡¡¡A los mayores tampoco!!!]
Anecdotario
Aventuras de Pelagia y León Ramucho
Por
Edelmira Pedris Yumar
Los protagonistas de esta anécdota no se imaginan cuánta
risa han arrancado de los auditorios cuando se ha tenido a bien escucharla.
Cierto es que denota la crueldad de la que son capaces los adolescentes con sus
profesores, pero también que los alumnos que una vez fuimos, seguimos siendo
saniiiiiitos comparados con los que vinieron después. Forma parte de mi archivo
particular, pero no revelaré la identidad de los culpables porque ninguno me ha
otorgado permiso y porque… la víctima aún vive entre nosotros.
Primer acto
(Sube el telón. Profesor llega
al aula y, “al azar”, como era costumbre, reta a X).
Profesor. Mencione un personaje de la obra que estamos
estudiando.
X. (Sin disimulo alguno se vira para
atrás y se dirige a Z.) Dime uno.
Z. Pelagia.
X. ¡Pelagia, profe!
Segundo acto
Profesor (Intrigado.)
X: ¿puede decirme usted quién es Pelagia?
X (Se voltea una vez más hacia Z.) ¿Quién
es esa tipa?
Z. La madre…
X. (Reacciona impetuoso.) ¡¡¡La tuya, maric…!!! (en versión televisiva: piiiiii.)
Tercer acto
(Profesor —con energía— increpa a los
alumnos por desorden provocado y se aventura a continuar la clase. Dicta un
fragmento de la obra.)
Profesor. Le honra mucho…
P (Irrumpiendo en escena.) León
Ramucho… ¿Quién es ese, profe?
Cuarto acto
(Profesor
al borde del paroxismo. Vuelve a la carga contra indisciplina reinante y, en
medio de su alegato, N remata a voz en cuello.)
N. Profe, ¡¿cuándo terminaremos de estudiar La madre?!
(Al borde de un ataque de nervios, rauda
partida del irrespetado… y alegre estampida de los alumnos. Se han librado de
un turno de Literatura del segundo semestre de grado 12.)
Epílogo
Nadie
sabe a ciencia cierta por qué X, Z, P y N no fueron conducidos a la Dirección
de la Unidad 6. Los cuatro fueron al Taburete y hoy no recuerdan ni a Pelagia, ni
a León Ramucho… ¡ni a La madre de los
tomates!
Dialéctica
o metafísica
Tengo un vago recuerdo (y lo he puesto a trabajar) de
que en el bloque central de la Lenin existía, además de la Dirección y otras
dependencias, un Museo de Ciencias Naturales.
Alfredo Rivera Delcourt y yo, en nuestro constante
deambular por la escuela en busca de un atajo por donde escapar hacia La Rampa
para jugar ajedrez en el Club Capablanca (él) y tomar helados en Coppelia (los
dos), íbamos a dar siempre a la puerta de aquella sala donde, sobre un pequeño
mural, estaba escrito un pensamiento de Engels, o de Marx, o de ambos, eso no
importa.
De tanto leerlo, nos lo aprendimos de memoria. No
creo que Alfredo lo haya olvidado, les aseguro que yo no. Me salvó la vida años
después en un seminario de Marxismo en la universidad: poco faltó para que el
profesor, con lágrimas en los ojos, me convalidara la asignatura.
Quizás me equivoque en una coma o algún otro signo de
puntuación. Ya habrá colega de nuestro año, especialista como nosotros en
desandar pasillos, que me rectifique. Aquí va:
La naturaleza es la piedra de toque de la dialéctica,
y podemos afirmar que las modernas ciencias naturales nos brindan, como prueba
de esto, un acervo de datos extraordinariamente copiosos, enriquecidos cada día
que pasa, demostrando con ello que en la naturaleza, en última instancia, todo
sucede de modo dialéctico y no metafísicamente.
Carlos Federico Fernández Delcourt
El baúl de los recuerdos
He aquí el Carnet
de Conducta de Eduardo del Llano. Compruébese en qué se dilapidaba cartulina y
papel en los años en que todavía funcionaba —y a plena capacidad— el gasoducto
Moscú-Habana.
Por razones de
peso (expresadas en kb; este boletín está muy pesao) no se escanearon todas las
páginas, pero paso a describirlas:
-Cubierta (fig.
1). Su diseño es lo único salvable, con ese logo magnífico que aún hoy nos
estremece.
-Página 1 (fig.
2). Fecha de nacimiento, foto (insalvable), nombre, grupo, albergue, cama [¿?],
nivel, grado, círculo de interés, trabajo [Eduardo se dedicaba a la limpieza;
deja que se lo cuente a Paula], actividad cultural, cargo o responsabilidad,
firma del alumno y firma del director del internado.
-Página 2.
Méritos, premios o menciones.
-Página 3
(Asistencia a la barbería o peluquería). Fecha, hora y firma del barbero o
peluquero [¡partieron el bate!].
-Páginas 4 y 5
(Pases especiales). Salida, debe regresar, regreso, motivo y autorizó.
-Páginas 6 y 7
(fig. 3) (Dificultades [eufemismo; léase “Reportes”]). Fecha, aspecto a superar
y anotada por. [La revelación de la página de reportes de Eduardo me ha hecho
constatar la catadura de la lacra social que tengo por amigo].
-Páginas 8, 9, 10
y 11 (Asistencia médica). Enviado por [¿no podías ir por tu propia cuenta?],
fecha, hora, hora de consulta [ignoro la diferencia entre estas dos últimas],
diagnóstico, apto para 1 / 2 / 3 / 4 / 5 [cinco son muchas para mí], horas de
rebajas y atendido por.
-Páginas 12 y 13
(Control de la evaluación conductual / Cumplimiento del reglamento de la
escuela). Mes, cumplimiento de las guardias, cumplimiento del horario del día,
uso correcto del uniforme, cuidado de la propiedad social, aprovechamiento del
estudio individual, actitud ante el trabajo, combatividad e intransigencia ante
lo mal hecho [¡já!], relaciones [nada de carticas a donde tú sabes],
cordialidad [¿cómo se mide eso?], honestidad, sinceridad, trato [trato de
entender], convicciones sociales [¡jajá!], actitud en las actividades
(vocacionales, recreativas, culturales y deportivas), entrada y puntualidad al
pase, y evaluación general [igual podía hacerla un coronel].
-Página 14
(Evaluaciones). Asignatura, primer corte semestre 1, total primer semestre y
primer corte semestre 2.
-Página 15
(Horario). Sección mañana y sección tarde.
-Páginas 16, 17,
18 y 19. Observaciones [¡¿más?!].
-Página 20.
Control de firmas del padre, madre o tutor como enterados de la conducta de su
hijo [mi mamá no se acuerda].
Total de datos
incluidos en el Carnet de Conducta: ¡64! [lo supera el carné de identidad de
Corea del Norte solo por las doce páginas dedicadas a sellitos, medallas y
condecoraciones]. Vaya, que nos convertimos en carné de cañón para ciertos profesores que trasladaban a un
bolígrafo sus carencias pedagógicas. He olvidado a esos.
El rincón de los poetas
Entre las muchas cosas
lindas que me han sucedido en las últimas semanas está el de reforzar mi
amistad con Ileana. Somos vecinos en el barrio, y hasta una vez Luis (que no es
médico, pero es mi hermano) me remitió a su Consultorio del Médico de la
Familia para pedirle a ella me despachara al políclínico de Coco y Rabí a que
me hicieran un chequeo médico, pues mi fenotipo dejaba que desear. Ella estuvo
muy de acuerdo con este último punto y con hacerme la remisión.
Hace tres semanas,
a raíz de que me mudara de trabajo (ligué oficina con aire acondicionado y
vista a la calle), me la encontré haciendo ejercicios en el parque Santos
Suárez (¡aprendan!) y le solicité me llenara el papelito puro formalismo del
chequeo médico pre-empleo (“¿No quieres hacértelo en serio?… estás peor que la
otra vez”). Me citó para las seis en su casa y, ya allí, me preguntó los dos
apellidos, pues solo me recordaba por Jorge. Cuando mencioné los ilustres
abolengos que me acompañan, levantó la cabeza con sobresalto: “¿Tú eres el del
boletín?”. Del cuarto salió isofacto su hija blandiendo en las manos, impresos,
los dos primeros números, que les había hecho llegar nuestra colega Maritza
Ravelo. No tengo que decir que se me aflojaron las patas.
Después se han
repetido las visitas y hemos conversado muchísimo. De dichos encuentros se han
derivado colaboraciones para El Globo
como la que publico (no les adelanto nada de la otra): un sentido y simpático poema
de Ileana que me ha hecho recordar aspectos ya olvidados de una de las
experiencias más reconfortantes que tuvimos en nuestro paso por la querida
escuela.
Once razones para un poema
Quién de todos
nosotros
se ha podido
olvidar
de todo lo vivido
en aquel Festival.
Comíamos temprano
y después ¡a
ensayar!
entre arecas,
listones
que era a bien
coordinar.
Luego nos
internaron
en el pre de
Varsovia.
Solo comidas y
ensayos:
¡aquello era la
gloria!
Recordarán la
merienda:
enorme pan con
jamón,
jugo de piña
Taoro…
que luego se nos
perdió.
Nos íbamos
diariamente
al
Latino-americano,
y en una
oportunidad
las guaguas nos
embarcaron.
Fue una noche
interminable
en el parque La
Normal,
sin ni siquiera
dormir,
pero el regreso
soñar.
De vuelta al
amanecer,
después a
desayunar,
y rápido, en los
albergues,
las fuerzas
recuperar.
Por fin el día
esperado,
y los nervios… muy
nerviosos.
Salimos a Amenidad
¡a celebrar
victoriosos!
Ileana Álvarez Aportela
Créalo o
no lo crea
A la Lenin le tengo que agradecer el enseñarme a oír
música. Afirmar que aquella época fue nido de exquisito gusto estético —que
también hubo porquería—[1]
no dice nada, pues cada generación pretende demostrar lo despreciable que suele
ser el presente comparado con la época en que le tocó ser joven.
Llegamos a la Vocacional cuando todavía era tabú
escuchar música norteamericana y nos hacían creer —realismo socialista
mediante— que las danzas y cantos koljosianos eran lo máximo. Los que
integraron el grupo 6 de la Reinaldo Castro (filial Vento) recordarán que una
vez, en pos de un premio en el festival de aficionados,[2]
y aprovechando que nuestra compañera Gladys Fernández había vivido en la URSS, cantamos
(¡en ruso!) una tonadilla que con posterioridad se trató de imponer a los
estudiantes primarios como himno pioneril: “Bu siet dá, bu diet zonse/ bu siet
dá, bu diet nieva/ bu siet dá/ bu diet mama/ bu siet dá, bu du iá”… Líneas
ideológicas semejantes a esa, como la de que los pioneros fueran tales hasta
noveno grado (así era allá, a 9550 kilómetros de la patria), picaron —por
suerte— en el jardín izquierdo[3]
detrás nuestro. No me imagino a las dos de la tarde recogiendo papas en el
Wajay y cantando: “Quiero que haya sol siempre…”.
Después la cosa mejoró en los grados superiores, y
mucha buena música pudimos oír y bailar. Pero las prohibiciones, de alguna u
otra manera, seguían latentes, y tuvimos que esperar siglos para ver por TV a
Roberto Carlos, José Feliciano y otros. Panorama bien distinto el de hoy: artistas
como Celia Cruz pueden disfrutarse en… formato DVD.
Estos y otros fantasmas (acuñarnos ser abanderados
del diversionismo ideológico por vestir un pitusa made in yuma o huirle al barbero…) fueron latifundio no solo de las
expresiones músico-danzarias y literarias. El acero se templó también en otros
ámbitos, incluyendo, aunque escape a toda lógica, el deporte y sus complementos
recreativos.
Los bajos de los albergues lucían mesas de ping pon
que casi nunca tenían red, sobre todo porque —¡bonanza económica de entonces!—
los estudiantes derrochábamos y maltratábamos lo que se nos ofrecía. Muchos
varones aprovechaban la orfandad de nedes
de las mesas para improvisar un juego con medios
y quilos cual jugadores y balones de
fútbol. Era muy divertido, y a veces más de diez contrincantes giraban alrededor
del “terreno”.
En una ocasión —transcurría noveno grado— jugábamos
cuatro en nuestro horario de deportes, y justo en el instante más reñido del
partido nos descubrió una profesora y fuimos a dar al salón de reuniones de la
Dirección, donde nos requirió por “jugar con dinero”. Una orientación acompañó
a su sermón: que hiciéramos un trabajo investigativo sobre “El juego en Cuba en
la seudorrepública” si deseábamos librarnos de un fin de semana sin pase.
No le guardo rencor a la profesora, por demás una de
las mejores que tuve. Gracias a la investigación ampliamos conocimientos, que fue
hacernos un tin más cultos. Y gracias también a ella —víctima igual de
extremismos no tan lógicos— hoy no olvido que dos números hacen un parlé y tres
un candado.
Acúsenos
si lo recibe
Todavía
tengo casi todos mis dientes,
casi todos
mis cabellos y poquísimas canas.
Puedo hacer
y deshacer el amor,
trepar una
escalera de dos en dos
y correr
cuarenta metros detrás del ómnibus.
O sea, que
no debería sentirme viejo.
Pero el
grave problema es que antes
no me fijaba
en esos detalles.
Mario
Benedetti
Amigas:
Acabo
de subir el lunes 2 de abril la loma del Taburete después de más de 30 años. El
camino está mucho más fácil, más expedito, pero les confieso que tenía perdido
en la memoria el ascenso. Fui con mis compañeros de la Dirección de Comunicación
de Etecsa, donde trabajo, y éramos 80, sobre todo jóvenes, pues era una de las
actividades de la empresa por los 50 años de la UJC. Les pasaré algunas fotos. Estoy
con pitusa azul, un pulóver blanco enorme que me hace más gordita, y gorra
azul, muy etecsiana.
Besos
y las quiero:
Vianka
Govín
Era:
el boletín me gustó muchísimo, me reí ídem y me hizo recordar otro tanto. Gracias
por tan bonita iniciativa. En cuanto a críticas, lamento defraudarte, pero no
tengo ninguna que señalarte.
Un
beso:
Iliana
Estimado
Jorge:
Me
encantó el boletín, sólo tengo el # 1. Si ya tienes el segundo, me lo
mandas a este correo.
Aquí
te envío unos apuntes [ver edición de la próxima semana] que, mirándolos bien,
parecen una carta de restaurante, porque todos los días se hace referencia a lo
que almorzamos y comimos. Son de una muchacha de 18 años recién graduada del
pre, sin dotes de escritora, así que —por favor— no ser tan exigente. Otra cosa:
desearía que no apareciera el nombre de la autora, que, por cierto, no es
la usuaria del correo. Ella también estudió en la Lenin, es mi
socia y me hace el favor de enlazarme contigo.
Saludos
y besos:
Anicia
Fuentes
¡Hola
a todos! Leí el boletín y estuve muy a gusto. ¡Tanto quisiera poder
asistir a la cita del Taburete…! Pero, bueno, ya me contarán cuando
regresen, y estaré muy feliz por ustedes. A propósito: mi cumple es el
21-04. Besos:
asistir a la cita del Taburete…! Pero, bueno, ya me contarán cuando
regresen, y estaré muy feliz por ustedes. A propósito: mi cumple es el
21-04. Besos:
Vilma
Jay
Hola,
Fernández Era: me encanta el boletín. Gracias por revolver la miel de aquellos
días en que nos agolpábamos debajo del comedor de secundaria para bailar con
Bonney M y llorar de emoción con las canciones de Billy Joel en “la recreación”. Creo
que nuestra tropa nunca olvidará las veces que le dimos la vuelta a la escuela
a pleno sol marchando bajo el mando de Wilfredo el instructor, mientras repetíamos
en inglés, ruso y hasta finlandés “¡1, 2, 3, 4!” [¡Icsi, kacsi, kolme, nelia!].[4]
¿Qué tal aquellas inspecciones de albergue donde, si el medio no rodaba por la
cama, te ponían un reporte, y mientras más “bobo” (o boba) eras, más reportes
tenías? ¿Y cuántas veces le daba Rómulo la vuelta a la piscina mientras
nosotros nadábamos —evadiéndolo— de una punta a la otra cuando “nos echábamos
los turnos”? ¿Quién de este grupo no se escapó para el Jardín Botánico algún día?
Espero
que tu boletín saque a la luz más evidencias de lo acontecido de 1974 a 1980, y
de lo que gozamos en el Taburete. Muchos no teníamos cámara fotográfica en
aquel entonces, pero colaboramos con éter para que los varones disimularan la
borrachera al pasar delante de la cabaña de Sonia Romero, y hasta “cooperamos”
poniéndoles hielo “donde hacia falta” para que se recuperaran del mareo que les
dieron aquellas lomas (¡¿todavía “dan mareo” aquellas lomas?!).
Lamento
perderme la escalada el próximo 21 de abril (¡que conste que no es por lo de la
mencionada cooperación!). Me encantaría verlos a todos. Como no me resulta
posible, me conformo con vuestro boletín. Disfruto inmensamente las noticias (o
chismes, ¡los disfruto igual!). Espero cada boletín con más impaciencia que mi
pago semanal. Al fin y al cabo, sin la complicidad de esta tropa los recuerdos
de los pasillos aéreos de la Lenin y los del río San Juan no saben ni a miel ni
a hiel. Te lo dice una que volvió a la Lenin a trabajar como profesora por cinco
años y que ha visitado el río infinidad de veces más. Ninguna de esas lomas de
la Sierra del Rosario “se ha ido con el chisme a nadie” de lo que allí aconteció
en el 80.
Este
mensaje no es precisamente para que lo publiques, sino para agradecerte por
echar a andar la fantástica idea del boletín, al igual que al Filo.
Gracias
a Edelmira, Maricusa, Yamila Cohen y Luz Virginia por mantenerme al tanto, y al
Guille por arrastrarme al encuentro con quienes compartimos nuestros años más
ingenuos.
¡Suerte
a todos en la escalada!
Un
abrazo:
Cary
Mejor
asunto no le puedes poner al correo que adjunta el boletín, porque ya me iba
del trabajo y pensaba que hasta el lunes no podía leerlo. Pero —por suerte— ¡¡¡llegó!!!
Besos:
Maritza Ravelo
Maritza Ravelo
Para
los que no me recuerdan:
En
7mo. grado estaba en el grupo 6 de ruso, y ya después, con los cambios para unidades,
me tocó la Unidad 6. Han pasado muchos años… bueno, no tantos… Trabajo en el
Banco Financiero Internacional, soy informática, tengo dos hijos: una muchacha
de 24 años, graduada de Ingeniería Informática, y un muchacho de 21, estudiante
de 3er. año de Medicina. Los 50 me llegan en agosto, jejejé, y estoy muy
embullada, quiero reencontrarme con todos. Recuerdo la Lenin como una de las
etapas más lindas de mi vida, y
como bien se dice: “Recordar es volver a vivir”. Por eso nuestra adolescencia está tan viva en mí y en cada uno de nosotros.
como bien se dice: “Recordar es volver a vivir”. Por eso nuestra adolescencia está tan viva en mí y en cada uno de nosotros.
Un
besito:
Alina
¡Qué
bueno está esto!
Por
favor, Mary, agradeceré reenvíes mis felicitaciones a estas amigas, grandes por
sus talentos… y grandes por sus valores. Mucha salud y éxitos personales y
profesionales, de quien no las olvida… y estará con ustedes.
Sobre
la confusión de 49 o 50: les confieso que digo, digo y digo que cumplí 49 en enero
y… nadie me hace caso. No importa: al final no nos podemos quejar… Seguimos y
seguiremos cumpliendo.
Un
abrazo y besos para todos:
Marla
…Y
con razón se espera, nos han estimulado las neuronas y las hormonas con este
encuentro y con la palabra encantadora de Jorgito, que habla como si estuviéramos
al borde de la escalera o del pasillo de la escuela. ¡¡¡Sencillamente genial!!!
Recuerdo
que una vez, conversando sobre la Lenin con Olga Martínez, ella resumió: “La Lenin
es una actitud en nuestras vidas”. Su precisión se ve más que clara en este
boletín, que a todos nos conmueve por una sensación como de forma homogénea,
más allá de dónde estemos y cuán diferente nos haya tocado vivir y ejercer; más
allá de personalidades, ideas, profesiones, y ámbitos… Sentir la voz y las
imágenes de la Lenin nos llama a todos por igual. Espero, sin dudas, poder
participar, como dice una de tantas citas: “Solo hechos de causa mayor me
llevarían a faltar”. Y créeme que estoy luchando este encuentro contra todo
obstáculo.
De
mí: trabajo en D'Arte, una agencia de Artex (muy cerca está Maricusa). Tengo
una hija de 18 años haciendo 12 en la UH para Biología, y mi cumple será el 3
de octubre (hasta el “surgimiento” fue en crisis). Mis 50, algo lejos del
evento.
Adjunto
archivo con imagen actual para que sepan el contraste, o mejor, con qué traste
van a comunicarse al verme… JAJAJAJAJAJÁ.
Nos
veremos:
Libia
Roig Díaz
Hola,
Jorge.
Por
fin apareciste. Pero no te preocupes, yo sé que los dirigentes no tienen tiempo
para nada… Muchas felicidades por el trabajo estable que conseguiste, y no te
asombres, que muchos de nuestra generación son jefes. Por el boletín no te preocupes:
después que haga un grupo con la lista de emails, enviarlo es un paseo.
El
encuentro acá de la Lenin fue una fiesta en casa de Ana María Cotera. La pasamos
de lo mejor. Te mantendré al tanto de cómo me fue con el boletín. Pienso
postearlo en Facebook. El año de nosotros tiene un grupo allí, mediante el cual
nos mantenemos en contacto (los de allá y los de aquí). Dile a Luis que si
puede se registre.
Un
abrazo y saludos a todos:
Alfredo
Con
tantas direcciones no me doy cuenta de si esta es la original del que tuvo la
idea de la carta a Edelmira. Creo que sí, que sería bueno cuadrar bien allí para
después que bajemos la loma comer todos juntos. He estado en Las Terrazas,
ellos tiene un servicio de comida en moneda nacional, y a lo mejor algún
guajiro ha inventado la cajita por allá y esto sería otra forma de reponer
energías. Claro, esas cosas hay que hablarlas con tiempo en el lugar: tal vez
los directivos de Las Terrazas den alguna opción para el grupo.
Hay
algo que no me queda claro: no se ha dicho cuánto hay que aportar por
transportación o cualquier otra cosa… eso para ir haciendo economía… Todos nos
podemos poner de acuerdo y llevar una nevera con hielo para cualquier traguito
o chichón o esguince para los guapos y guapas que nos atreveremos a subir el
Taburete. Y ojalá que lo veamos ahora —después de grandes— chiquito, porque
recuerdo que la jornada fue agotadora. Nada: creo que sería bueno confrontar
todas las ideas para pasarlo requetebién. Si en algo puedo ayudar, me dicen. Cuenten
conmigo.
¿?
[Mil disculpas, pero no atiné a copiar el nombre. Rectificaré en el no. 5]
Oye,
buenísimo el tercer Globo. Envíame el
número 2, que no lo recibí. Un
beso,
Ulises
beso,
Ulises
……
Un
modesto comentario para compartir en el próximo Globo:
Hermanas
y hermanos cincuentenarios:
Disfruté
El Globo 3. Claro que me acuerdo del
Bouza, un buenazo genial. De
su inmenso maletín sacaba lo mismo un litro de leche de su nieto que un
pistón de motor de combustión interna para que aprendiéramos Bases de la
Producción Contemporánea (la imagen del pistón y cámara de combustión salida de un maletín me acompañó en todos mis años de estudio de ingeniería).
su inmenso maletín sacaba lo mismo un litro de leche de su nieto que un
pistón de motor de combustión interna para que aprendiéramos Bases de la
Producción Contemporánea (la imagen del pistón y cámara de combustión salida de un maletín me acompañó en todos mis años de estudio de ingeniería).
Otro
buenazo era el profe Nicolás, de Biología. En una ocasión Rosaura le puso sus globos
provocativos sobre la mesa y le preguntó si ya podía casarse. Él contestó que
ya tenía refrigerador. No estaré en El Taburete, pero nos vemos en próximos
encuentros. Un abrazo a todos y felicidades a los que llegan a los 50 en estos
días.
Ulises
No
sé si ya envié la fecha de nacimiento, así que les va:
Iliana
Filgueira Gómez, 22 de abril de 1962 (claro que el año es una redundancia, pero
es la costumbre). Sigan con los boletines: me encantan, me río cantidad y me
refrescan la memoria.
Besos,
Iliana
Tal vez, con el comentario de Ileana, Frías se embulle de
una vez.
Un beso,
EPY
Hola, Edelmira… Creo que sí, solo que trato de identificar a
los compañeros. Les doy mis disculpas, pues no logro identificarlos. ¡¡¡Saludos
para todos!!! Nos vemos…
Estuve unos días ausente porque tuve un accidente de
tránsito, empecé hoy, me ha encantado ver los boletines. ¡¡¡FELICIDADES PARA
TODOS!!!
Ileana Valdés
……
¿Qué te
paso?
Un beso,
EPY
……
Hola… Saludos… Nada grave: algunos golpes en la parte
izquierda del estómago… Algo muy curioso: me mandaron para el Calixto… urgencia
de cirugía. En medio del nerviosismo, localicé entre los doctores al de más experiencia
dentro de la guardia… una cara conocida. Rápidamente ubiqué a un COMPAÑERO DE
LA LENIN. Cuando aquel doctor tan profesional se dirigió a mí, le dije: disculpe,
¿usted no estudió en LA LENIN?… Me respondió: ¡Sí, soy el doctor Frías!
Excelente profesional, excelente atención, excelente opinión…
SALUDOS PARA TODOS LOS COMPAÑEROS DE LA LENIN… ¡¡¡Besos!!!
……
Ileana: ¿nos dejas publicar este
hecho en el boletín? Espero
que no estés inhabilitada para ir a la excursión.
Te llamo esta noche. Cuídate mucho.
Un beso,
EPY
……
Hola de nuevo… Por mi parte no hay
problemas… Además, a mí me impresionó mucho por el propio concepto que tengo de
todos los compañeros de LA LENIN.
Ileana Valdés
Recibí
y leí tu correo, así que por lo menos ya tienes a alguien en la lista. Como a ti,
el poder recordar tantos buenos momentos me alegra el alma y, aunque
normalmente lo soy, esta hermandad, cofradía —no sé ni qué nombre ponerle a
esta unión invisible, pero indestructible, que existe entre los leninistas,
aunque no seamos hoy capaces de reconocernos en una foto— me hace más
optimista. La consigna es: “No importa: si es de la Lenin, ¡es mi hermano(a)!
No
sé si te ha pasado como a mí: que he llegado a un lugar cualquiera y la cara me
ha parecido conocida, he preguntado y ¡zas!: ¡era de la Lenin! A partir de ese
momento todo cambia: si es un médico, abogado, informático, ingeniero de lo que
sea, o simplemente no tiene un título universitario, tiene para
mí el más importante, ERA DE LA LENIN, y a partir de ahí nace un
sentimiento que no sé explicar, pero que implica muchas cosas a la vez:
confianza, seguridad, aprecio, alegría, nostalgia, etcétera, etcétera. Sé que a
muchos nos pasa lo mismo, porque fueron NUESTROS AÑOS FELICES, y sería
maravilloso volverlos a vivir, pero como eso no es posible, vale entonces el
reunirnos o simplemente escribirnos.
Como
a ti, me tocan los 50 el 25 de este mes, al igual que a Leandro, que cumple el
mismo día (voy a tratar de localizarlo para, si no está ya matriculado, lo
haga).
También pienso
“enamorar” a Jorgito [nota del editor: ¡ya me dieron de alta en el
Ameijeiras!], con la ayuda de todos y todas, para que —no semanalmente,
porque se le acabarían las neuronas— cada cierto tiempo que podemos dejar a su
elección, nos haga amanecer con una sonrisa o una buena carcajada propia de los
quinceañeros, y que ya no se dan mucho.
Una
vez más felicidades. Nos vemos el 21.
Ana
María Baldor, Unidad 4
Giorgios:
La
que remite el adjunto sigue siendo la misma buena persona de antes. Ella estaba
en el aula de Maricusa, al lado de la mía. Ahora es toda una psicóloga, algo
así como una Dra. Liliam Matriz. Sus consejos me gustaron mucho y me recuerdan
algo que escribí pero extravié, con motivo de uno de los tantos encuentros
celebrados. Invitaba a todos a dejar su ego afuera, antes de entrar al
encuentro. Lo único que debo agregar es que la lista de agradecimientos o
reconocimientos honorarios tiene que ser más larga. No somos solo Maricusita y
yo. Son muchos más: Yamila Cohen, Sergio del Castillo, Osvaldo Marrero, Elvia, Martha Beltrán, Tatiana Zayas, Guillermo
Ramos, Ofelia y tú. Además, faltan otros cuyo paso al frente será decisivo por
si llegan los _______ [¡sorpresa!]. Preferiría dejar eso para después. Lo pongo
a tu consideración.
Un
beso y sigo corriendo:
EPY
Jorgito:
Soy
Lily, del grupo de Edelmira y Maricusa. Me encantan tus boletines, qué manera
de reírme y acordarme. Eres un reportero genial; se lo dije a Epy y me dijo que
te escribiera. No me acuerdo de tu cara, pero sí de tu nombre, ya nos veremos.
Se me ocurrió escribir esto [ver próximo número] y lo someto a tu estricta
censura. Quita y ponle lo que te dé la gana. Lo del reconocimiento sí es en
serio, y lo del debate piénsalo, que no quiero molestar a Jesús ni a Ariel, a
quienes sigo y admiro mucho. Dime. Yo llevaré además un frasco de Remedio de
Rescate de las Flores de Bach para las crisis que se presenten.
Un
beso. Nos vemos, Lily
[Estimada
condiscípula: he buscado en la lista de la Lenin y no hay ninguna Lily. No creo
que aceptaran en los exámenes que te presentaras sin apellidos. Échalos pacá,
que yo tampoco me acuerdo de tu cara… ni de otros detalles tuyos. La idea del
frasco de Remedio (¡¿eres de Las Villas?: mis padres son de allá!] es muy
buena, pues con eso evitaremos la fuga de
Bach].
¡Hmmm!
Veo
que ya tienes pretendientes. Jajajá. ¡Estás acabando con el boletín!
Besos,
EPY
Muy
grato y muy bonito el mensaje que me envías. Por supuesto: de más está decir
que aunque no recuerde tu rostro ahora, perteneces a nuestra lista inmensa de
exleninistas no solo de nuestra graduación, que hoy somos una gran familia
dondequiera que nos encontremos. Así mismo es, como una vez alguien exleninista
me dijo: “Es ser amigos, cómplices y todo en el mejor de los conceptos”.
Para mí es muy importante, soy médico, y no pocas veces eso que dices me ha
sucedido en el hospital: no importa, SI ES DE LA LENIN… HASTA EL FINAL…
por supuesto, sin menospreciar a los demás. No pocas veces me ha sucedido
que me dicen: pero qué cantidad de relaciones buenas tú tienes, jajá, y yo
digo: bueno, ERAN DE LA LENIN… LES TOCA… y me enorgullece verlos dirigiendo
empresas, ministerios, en cultura, medicina, etc. O tal vez no sean directivos,
pero se desempeñan en sus tareas con agilidad y experiencia… Y así
sucesivamente… En fin, para mí, en lo particular, ha significado mucho más: el
amor que no sabía… De aquella época, las esperanzas… Y a veces también, por qué
no, aguantar hasta malacrianzas, pero siempre, amiga, se termina diciendo:
bueno, hay que perdonar, por los años vividos y blablablá. Y se la dejas pasar…
jajá.
En
cuanto a Jorgito, no me acuerdo, pero dicen que el chico es muy cálido y dulce.
Adelante y enamóralo, para luego es tarde. Ya yo tengo de sobra con ciertos
asuntos, jajá.
Te
adelanto tus felicitaciones, pero ya nos veremos.
Una
vez más: muchísimas gracias.
Alicia
Pérez, Unidad 6.
(Le
preguntas a Edelmira, ¿ajá? Siempre estoy perdida con eso. Besosss).
EPY:
Te adjunto algo del baúl de los recuerdos. No sé cuántos lo
conserven, por eso le borré mi nombre, para que, al que se le perdió, lo tenga
“nuevecito”. En la lista de los cumpleaños yo soy la última junto con dos o
tres, pues el mío es el 31 de diciembre. Los boletines se los estoy imprimiendo
a Iliana la doctora, pues a ella no le están llegando.
Por fin ¿cuántos somos más o menos pal 21?
Besos:
Maritza Ravelo
Vean
lo que nos escribió el profe. Sé que ustedes se sentirán tan felices como yo.
Creo que debe ir en el boletín.
Un
besote,
EPY
Gústele a quien le guste y
pésele a quien le pese: este es el mejor grupo que tuvo la Lenin. Fui profesor
(casi por accidente) y amigo de muchos de ustedes, y no hay duda de que ustedes
son las mejores personas que he encontrado en mis cinco décadas por la vida…
¡¡¡y miren que tengo largo el kilometraje!!!
Osvaldo Pérez, profesor de
Geografía
Les
envío fotos de algunos de mis compañeros, el bono “Mi aporte al XI Festival y
el listado de cosas para llevar a la graduación [Ver pág. 19].
Anicia
Fuentes
Don
Jorge:
Debido
al despelote armado con la distribución internacional del boletín, decidimos
crear esta cuenta de email con la lista de los alumnos internacionalistas
que nos sacrificamos en otras tierras del mundo y deseamos leerlo. Se
agradecería nos mandaras el boletín a esta dirección también, para su rápida
redistribución. El último, Luz Virginia lo envió en una balsa y demoró dos días
en llegar, maltrecho e ilegible, a la otra orilla.
Un
abrazo:
Ileana
EPY:
Estoy
más que entusiasmada con el viaje, y ahora te estoy confirmando mi
participación. Logré posponer asuntos importantes de trabajo en otra
provincia, porque, como bien dice Libia Roig, esto nos tiene las neuronas
y hormonas inquietas y con el ingrediente del original, conmovedor y
alegre boletín de Jorge, han logrado llegar al alma de muchos y convertir
este viaje en la “quimérica y buscada Fuente de la Juventud”. Esta inyección de
alegría y encuentros agradables nos hace falta a todos.
Sobre
mí les cuento: estoy trabajando como especialista en Seguridad Industrial en
una empresa de la UNE, en la Habana Vieja. Tengo una hija de 19 años
que está en 2do. de Biología. Estoy soltera [nota del editor: ¡yo igual!]
y, para los que no me recuerdan, pongo una foto y les comento que estaba en el
grupo 18 de la unidad 4 con Michel, Libia Roig, Anicia Fuentes, Marlén Quevedo,
Isabel Beltrán… y otros personajes con los que no he podido contactar.
Estudié en lo que es hoy la República Checa. Mi cumple es el 28 de septiembre
[nota del editor: ya te felicitarán cuadra por cuadra, barrio por pueblo…], un
poco lejos de tan esperado encuentro, pero espero que el boletín se convierta
en nuestro alegato vitalicio.
¡¡¡Nos
vemos el 21!!! Besos y un gran abrazo:
Niurka
Garcés Angulo (niurkag@ecie.minbas.cu)
Especialista
en SST [Nota del editor: ¿Sonajeros, Supositorios y Tetes?]
ECIE.
Telf: 862-7644 / 862-7524, ext. 230
Más
para Osvaldo y para Jorge:
Me
sumo a la felicitación para los tres [se refiere a los dos cumpleañeros del 14
de abril y el del sábado 14]. Pasen un lindo día, pero no se excedan mucho,
miren que tienen que guardar reservas para la escalada del 21…
Aprovecho
para ponderar la tercera tirada del boletín: me encantó, al igual que las dos
ediciones anteriores. Felicidades a sus redactores y colaboradores.
Un
beso
Iliana
¡¡¡Buenos
días!!!
EPY:
te pasé un correo ayer confirmando mi participación en el Taburete, pero dicen
que necesitas la dirección para el recorrido: Calle C # 206 e/ Línea y 11,
Vedado. Confirma si recibes mis correos; te llamaré más tarde al
203-0335.
Les
estoy poniendo unas fotos que puede que ya tengan, porque Anicia Fuentes pasó
algunas. La nueva es la de Libia, con la “barriguita afuera”.
Las
que no han contactado conmigo les vuelvo a poner mis señas:
Niurka
Garcés Angulo
Telf:
862-7644 y 862-7524 ext. 230
¡¡¡Muchos besos para todas!!!
Niurka Garcés
Estimada
Edelmira:
Ingresé
en la escuela cuando tenía apenas 11 años, en la Unidad 3, cuando el director
era el profesor de Educación Física Eduardo René, en el curso escolar 82-83,
pero mi hermana es mayor que yo y ya estaba en 10mo., en la Unidad 4. Su nombre
completo es Teresa Viera Hernández; actualmente es médico (fisióloga). Somos
del municipio Diez de Octubre, aunque allí ya solo vivo yo.
Agradezco
infinitamente tu invitación para la Loma, pero confieso (bien bajito) que aún
no me he recuperado de la escalada al Pico Turquino que realicé el pasado 24 de
febrero con los 38 mejores graduados de esta Graduación 38, que son los
primeros de mi ciclo completo. No me creas, es una broma, solo que para mí es
muy complicado ausentarme del centro en esta etapa de cierre: son muchas las
responsabilidades personales que tengo en esta posición, que ya no es la de
alumna ejemplar. ¿Te imaginas?
Un
abrazo leninista:
Tatiana
[¡Tatiana Viera Hernández, actual directora del IPVCE Vladimir Ilich Lenin!]
En
nombre de la graduación de 1980, te aseguro que nuestro cariño por la escuela
es incondicional.
Algunos creíamos que tú eras de la sexta graduación,
porque tu nombre resulta familiar para varios de nosotros. Si quieres, te podemos mandar fotos y otras cosas
que dicen todo lo que estamos haciendo. Tu respuesta será publicada en el
boletín semanal que elaboramos. Será muy gratificante también para todos mis
compañeros. Además, te invitamos a ir
para la loma con nosotros. Sólo dignos dónde vives.
Un
beso de parte de de los más de doscientos contactos que hoy tenemos.
Muchas,
muchas gracias.
Edelmira
Querida
leninista:
Me
satisface que alberguen tanto cariño hacia esta legendaria institución que hoy
represento y en tal sentido adjunto carta de autorizo que solicitan. De igual
forma te solicito que, si no les ocasiona molestias, después de la escalada nos
envíen por esta vía algunas memorias gráficas del acontecimiento. Te aseguro
que será gratificante para nuestro claustro y ejemplarizante para las actuales
y futuras graduaciones. Saludos.
Tatiana
Sí,
recibí el boletín. Por la foto te reconozco vagamente y me acuerdo de ti, pero
no recuerdo haber tenido alguna relación, pues tú sabes que éramos muchos y
ustedes eran de ruso. Yo era de la Unidad 5, así que ya tú sabes: lo que vale
es lo que ahora estamos a punto de realizar.
Es
bueno que alguien te lo diga: lo que ustedes están haciendo por unirnos tiene
un valor humano incalculable, pues es una etapa muy importante de nuestras
vidas, de la que muchos habíamos perdido el contacto. Yo, personalmente, te lo
agradezco mucho a ti y a todos los que están organizando directamente esta
actividad.
Leonel
Pongo
a disposición de la Graduación 6to. Aniversario 128 escobas, 221 palos de
trapear (igual cantidad de colchas de piso), 57 haraganes (pueden sumarse los
que quieran) y 171 cubos plásticos de producción nacional para organizar las
primeras Oh, limpiadas de la
Vocacional Lenin, competencia en la que se derimirá qué grupo de autoservicio
limpia en menos tiempo los 1,8 kilómetros cuadrados de losas de las áreas
techadas de la (para ustedes) inolvidable escuela.
Actual
administrador de la Lenin
Partida
de compañeros:
No
me lleven tan recio. Sepan que en los últimos diez años he tenido un infarto y tres
colapsos financieros, me operaron de una neumotora, hubo de extraérseme un
quiste de un tímpano, comencé a padecer de hipertensión y de hipercriticismo, además
de todo lo que tuve que pasar para disfrutar a mi hijo, que ya les narré en el
primer número… Y ahora vienen ustedes a expresarme tantas cosas hermosas por
esta cosa que escribo… No sé qué decirles: me dejan IMPOTENTE.
Con
brazos y bolsillos abiertos:
Fernán
de Cera
Una
colaboración muy íntima
Por
Anicia Fuentes
A continuación, el listado de las cosas que debíamos
llevar las féminas para el campamento, según disposición de la Comisión
Organizadora de aquel año 1980.
Ropa y demás objetos que deben llevar
los alumnos en su mochila
o maletín para la graduación en la
provincia de Pinar del Río
Hembras
3
pantalones largos
3
o 4 blusas sin manga
1
par de botas
ropa
interior [nota del editor: ¡no me digas!]
1
toalla
1
uniforme poliéster (incluyendo corbata, monograma cosido en la manga y medias
blancas altas)
1
par de zapatos negros para el uniforme escolar
pañuelo
de cabeza
1
trusa enteriza [me erizo]
1
bata o chaqueta para la trusa
1
juego de cubiertos
1
jarro o vaso plástico
1
tubo de pasta dental
1
cepillo de dientes
1
rollo de papel sanitario [hoy día hubiera sido un rollo… conseguirlo]
1
jabón de baño y 1 de lavar
champú
1
paquete de toallas sanitarias [nota de Edelmira: Jajajá. Lo de la toalla
sanitaria seguro está de más en la mayoría de los casos].
Comisión
Organizadora Graduación VI Aniversario
[Nota
del editor: Los varones ¿qué?: ¿“todo el mundo encuero y con la mano en los
bolsillos?]
Carrera con obstáculos
A los que
preguntan
de dónde
vine, a dónde voy,
y por qué
escribo tanta bazofia.
Meses después de
la graduación en el Taburete, matriculé Ingeniería en Explotación del
Transporte Marítimo. En mi árbol genealógico no hay piratas ni navegantes dados
a descubrimientos de Indias, pero al que compareció con el discursito sobre las
bondades de la carrera le oí aseverar que la práctica de cuarto año era encima
de un barco, viajando por el mundo o haciéndole un bojeo al terruño. Y me
acordé de Magallanes, y me dije que en esa Ingeniería iba yo de polizón.
Ya en segundo año
los pronósticos apuntaban a un viaje entre Mariel y la rada capitalina en una
apestosa barcaza petrolera, y, como algún parentesco debo tener con
Nostradamus, auguré que nuestra pujante flota mercante derivaría, con los años,
en las tres lanchas que se rotan para hacer el trayecto
Habana-Regla-Casablanca. Y puse patas de rana en polvorosa.
Luego de un año
como profesor de Matemática, impartiendo clases a alumnos mayores que yo —varones
todos— medio choqueados tras su regreso de Angola, me enteré de que se lanzaba,
por primera vez en la enseñanza superior cubana, la convocatoria a exámenes de
concurso de Español y Matemática como opción de ingreso en la universidad.
Algún talento para la lengua de Cervantes había heredado de mis padres,
profesores de Español ambos, y el programa para la prueba de Matemática era el
mismo que le había impartido a mis exsoldados en el pre de la Orden 18.
Volví a la CUJAE,
esta vez a estudiar Arquitectura. Es una especialidad apasionante, pero no sé
cómo se las arreglan los profesores para tenerte ocupado las veinticuatro horas
del día —a veces más— enredado en dibujos, proyectos, maquetas… Uno salía de la
Facultad, llegaba a casa, y de lo que tenía ganas era de tirarse un rato…
balcón abajo. Allí (en mi año) fundé un grupo de teatro conformado por doce
estudiantes, de los que un año después solo quedaron once: me dediqué a la
literatura en mi escaso tiempo libre.
Me iba bien (en
Arquitectura), tanto que al llegar a 3er. año ostentaba en mi currículo un
diploma de oro por mis resultados docentes (¡no digo yo!: me habían convalidado
Marxismo), y hasta fui delegado al Primer (y solitario) Encuentro Nacional de Estudiantes
de Ciencias Técnicas. Mas ya empezaba a escribir algunas chapuzas, y hasta
dirigí y redacté el boletín de la FEU de la CUJAE.
Un día leí que se incluía
—con carácter excepcional— la convocatoria a exámenes de concurso para ingresar
en la carrera de Periodismo. No menciono la cifra de plazas en oferta para no herir
a la señora Modestia.
Nadie atinó a
creer —mis padres por poco me linchan— que en septiembre de 1986, cuando ya debía
estar graduado de mi primera carrera, yo quedaba debiéndole un proyecto final
de fin de curso a mi profe de Diseño y comenzaba —¡desde primer año!— la
Licenciatura en Periodismo, especialidad que concluí no sin varios sobresaltos,
como el de ser uno de los cabecillas de cierta famosa reunión que tuvimos los
estudiantes en 1987, cónclave cuyas consecuencias me obligaron a trasladarme,
de primer baun, al curso para
trabajadores, donde por fin terminaron mis angustias honoris causa. ¿Qué dónde trabajé para justificar mi estatus?:
entre otros lugares, en la fundición de la Virgen del Camino, donde me derretí
sin requerir moldes.
El caso es que en
total esperé ¡once años! (¡¡¡yo sí estudié en la universidad!!!) para obtener
mi título… como espero también que algún día, para sentirme en práctica de
producción de mis tres carreras estudiadas, cumpla el sueño —pasajero de
crucero turístico descomunal cual rascacielos— de sentarme en cubierta a
redactar una croniquilla cualquiera.
Facebook
pica y se extiende
Luz Virginia Chávez. Alfredo: ya te mandé el boletín no. 3. Se los envié a ti y a Ileana
Hechavarría. Así que ya saben: continuamos informando. Además: a Ileana le
mande la tabla excel, algo desactualizada, que tengo con los datos de algunos
contactos, pues ya hay varios que se han ido sumando.
Me gusta · Seguir esta publicación · Hace 14 horas
A Sonia Pérez le gusta esto.
Ileana Hechavarría. No llega.
Margarita Fernández Rodríguez. Chavi, buenos días. Estás mandando boletines de la
Lenin VI aniversario (1974-1980), y a mí no me has mandado aún ni el primero.
¿Me olvidaste? Espero que me escribas pronto. Márgare.
Sonia Pérez.
Por favor, yo leo el boletín, pero nada de fotos.
Iván Victoria. Hoy me llegaron los números 1 y 2 del boletín por email. ¿Van a llegar
los demás? Buena iniciativa. Yo estoy igual que Sonia: no veo fotos.
Margarita Fernández Rodríguez. Chavi, buenos días de nuevo. ¿Y el tercero? Un beso,
Margarita.
Ileana Hechavarría. Iván: yo mandé el 1 y el 2 (con fotos) al grupo de direcciones que
Chavito me envió. El 3 no me ha llegado para reenviarlo, parece que se ahogó en
el estrecho
Carmen Puga Socarrás. Gracias, Alfredo. Un saludo para ti y tu familia.
María
Elena Fiol Ferrer. ¡Una alegría y
una decepción a la vez! La alegría, que al fin vi el boletín con todas sus
fotos, aunque me hace falta una más grandecita para acordarme del que lo
escribe. Y la decepción: ¡yo no estoy en esa foto de 15! No sé con quien me
habrá confundido Edelmira.
Ileana
Hechavarría. Fiol: quizás no te
acuerdes de Jorge en la Lenin, pero ¿nunca lo viste con el Filo cuando formaba
parte de Nos y Otros? [ver Youtube, espectáculo Aire, Nos y Otros. Ir a créditos si desea más].
Alfredo Papirriqui. Fiol: Jorge sale en el boletín no. 2, en una foto
conmigo y Marta Donate. A ver si te refresca la memoria.
Ana
María Martínez Cotera. A Jorge le
digo que en la foto de la izquierda, la del medio no se llama Mercedes, se
llama Galia. Era nadadora. Es una foto que puse de nuestro grupo 8 de 8vo.
grado. Gracias, Alfredo, al fin pude ver las fotos del boletín 2.
Luz
Virginia Chávez. Les pasaré a
algunos por correo, pues tiene imágenes que aquí no puedo pegar dentro del
texto.
Iván
Victoria. Esto esta buenísimo. Desde
ya espero el próximo número. ¡Gracias!
Ana
María Martínez Cotera. Súper, me he
reído mucho: fresco, inteligente… Muy bueno, ya quiero disfrutar el próximo
boletín.
Ana
María Álvarez. Jijí, ta bueno.
Sonia
Pérez. Me encantó el boletín.
Ansiosa por leer el próximo.
Carlos
Pérez. Muy bueno el boletín, no
dejen de contar las grandes historias de ese viaje al Taburete. ¡Ah!, mi cumple
es el 8-4-1962. ¡¡¡Felicidades a todos los “cincuentones”!!!
Carlos
M. Simón. ¿Se acuerdan del sellito?:
¡¡¡aún conmigo!!!
A
Ana María Martínez Cotera, Luz Virginia Chávez y Marta Nodar les gusta esto.
¡Muchas felicidades!
El
próximo sábado cumple años:
Osvaldo
Marrero (14-04-1962) / moises2@trd.co.cu
/ irene@imperasfal.cu
Escribió
Cabañas y dice que su cumpleaños fue el 5 de marzo y no lo pusimos en la lista
publicada en el no. 1. Hermano: nunca es tarde si el cake es de la Gran Vía:
¡¡¡felicidades también!!!
Y por estos días debe haber
nacido, o está por nacer, el(la) nieto(a) de Belkys Galindo. ¡¡¡Felicidades,
mamá y papá!!! ¡¡¡Felicidades, abuela!!! Muy pronto te vas a acordar, estimada
Belkis, de aquel muñequito ruso del que oímos tantas y tantas veces: “Abuelita:
¡¡dame de comer!!”.
Cartelera
Esto va en serio
Organizado por el
Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), mañana viernes
13 de abril, a las 8:00 p.m., en la sala 2 del Multicine Infanta, tendrá lugar
el estreno oficial del documental La
verdad sobre el G-2, de nuestro colega Eduardo del Llano, también director
del filme Vinci y del Decálogo de Nicanor, además de prolífico
escritor de novelas, cuentos y artículos en Internet… Leninistas: ¡denúncienlo!…
perdón: ¡anúncienlo!
Esto no
“¡Amiguitos!: ¡muy
pronto nuestro grupo de teatro infantil estrenará la obra Decamerón, con escenas muy picanticas!”. [Juro por mi madre, y por
la lata de leche condensada que una vez me robaron del albergue, que esto es REAL.
Lo oímos mi hijo y yo —en boca de dos pequeñines— el sábado 7 de abril en el
cine 23 y 12. No sé ustedes, pero yo no me la pierdo… ojalá y dejen entrar a
las personas mayores.
El anuncio no
tiene que ver ni con la Lenin, ni con nuestra graduación, ni con la ascensión
al Taburete, ni con el copón divino… ¡pero es tan bueno!].
Sugerencias
del chef
Por
Edelmira Pedris Yumar
Queridos tembitas:
El tiempo apremia y no podemos parar de hacer
gestiones. Pese a la sugerencia de que
cada uno lleve su comidita y sus liquiditos, acabo de confirmar que el
restaurante-cafetería El Almácigo, ubicado en Las Terrazas, al que se puede
llegar caminando desde la base de campismo, tiene una oferta en MONEDA
NACIONAL que sale así:
-Pollo frito con viandas, ensalada y congrí: 30.00.
-Masas o bistec de cerdo (con igual guarnición): 35.00.
-Espagueti con queso: 12.00.
-Espagueti con queso y embutido: 15.00.
-Para los que gusten de los productos del mar: pollo
por pescado: 2.70 la libra [Nota del editor].
Para comer en dicho lugar, debo
hacer la reservación por teléfono antes del viernes 20 de abril, indicando la
cantidad de personas que van a optar por esa oferta. Saquen cuentas y, los que
lo deseen, díganlo ¡YA!, para adelantar con la información a la oficina de
reservaciones de la zona. En ese caso, no se olviden de llevar pozuelos o
cantinas para coger la comida, porque el restaurante tiene solo 20 mesas y eso
nos demora y nos hace perder el encanto del día. Además, lo nuestro es en el
campismo. [Nota del editor: A Edelmira le da vergüenza decirlo, pero a mí no:
las 20 mesas están reservadas para el Comité Organizador y las respectivas
familias que les acompañarán, a los que la directiva del Complejo Las Terrazas
les ha prometido un trato preferencial. ¡¡¡Alguna corrupción tenía que haber en
todo esto, ¿no?!!!]
También hay cafetería en igual moneda, en la que se
adquieren panes con esto o con aquello y para comer ahí no hace falta reservar.
Los que no puedan por esta
vía: llámenme a la casa (203-0335).
¡A moverse!
Besos,
EPY
Raticida
He hecho un repaso
de los cuatro boletines que han salido a la luz,[5]
y recabo en el detalle de que más de la mitad de las fotos (documentos
escaneados incluidos) tienen que ver de alguna u otra manera con mi persona (ni
hablar de la parte escrita, que se justifica sola por ser yo el tipo que tengo más
a mano).[6]
Pudiera pensarse que es egocentrismo mío, y nada más lejos de la mentira.
Rectificaré tan
pedante proceder en el número de cierre, que he reservado para las emociones
más fuertes. No voy a tener piedad: llorarán como párvulos. Vayan poniéndose un
barómetro muy cerca de la bomba: no quiero que colega alguno nos joda el
viajecito a Adentro cayéndose —o
siendo depositado— en una fosa.
Al
cierre
Una hora después del cierre, cuando ya teníamos
editadas y diseñadas todas las páginas, habíamos firmado el contrato para el
pago y nos disponíamos a llamar a piquera para que nos trasladaran en la
madrugada a nuestros hogares, recibimos en nuestra redacción —a punta
e’pistola— la siguiente epístola:
No me gradué con ustedes, ni siquiera estudié en la
Lenin. Es más: ni siquiera estudié. Yo era el que atendía —ojalá me recuerden—
el surtidor de agua que a diario se precipitaba desde el tanque en forma de hongo
situado en la calle que circunvala la Vocacional (conservo una foto junto a
Brezhnev en su inauguración).
Por la humedad, me cundí de hongos y pasé a retiro
por peritaje, y heme aquí, en la casa, sin otra distracción que estar al tanto
de lo que ustedes se traen entre manos. Es más que estar al tanto: alguien me
aconsejó que fuera a un joven club a descargar El Globo, pero —no estoy para cargaderas— preferí dirigirme a un
viejo club que hay en mi pueblo, Las Guásimas, para que me hicieran el favor,
mas allí no hay computadora. Es más: allí ya no hay ni club.
Tengo más de setenta años, me siento parte de vuestra
generación. Considérenme desde ya miembro de ese contingente de desquiciados.
Es más: pónganme en la lista, deseo ir al Taburete.
David Aguado
Estimado aguatero:
Súmese a nosotros, no hay problema. Es más: no hay
almuerzo.
A puro pensamiento
“Es mejor estar presente
cuando haya pasado el futuro, que estar pasado cuando el futuro esté presente”.
Anónimo
Créditos (sin fondo)
Boletín
El Globo
Órgano Oficial de la
Operación Taburete 2
No. 4 / Jueves 12 de abril de
2012
[La publicación de más tirada
(perdón: más tirada) de la actualidad. Complete su colección: ya en la Plaza de
Armas se vende a sobreprecio].
Textos
y edición
Jorge Fernández Era (redalba@callee.icm.cu / erajfe@yahoo.es)
Más
sobre mi “carrera cinematográfica”: filme Kleines
Tropicana (Daniel Díaz Torres), cortos de Nicanor (Photoshop, Intermezzo y Exit), y documentales Hilo directo,
GNYO y Operación Alfa o Lo que le
pasó a Benito Manso, este último del director Ricardo Figueredo].
Sobre
mi “biblioteca”: consultar Cincuenta
cuentos de nuestro Era (editorial Pablo, Upec, 1990, con prólogo de Zumbado),
Obra inconclusa (editorial José
Martí, 1994) y Cada cual a lo mío. Humor
en bruto para gente no tan bruta (de próxima aparición).
Y esto es un comercial: edito
y realizo corrección de estilo de libros, revistas, periódicos, boletines
engañabobos, sitios web, tesis (para hijos de exleninistas hay rebaja),
discursos, teques, informes, memos y hasta chismes si me ponen al corriente.
Colaboraciones
Edelmira Pedris Yumar (edelmira.com@sepsa.cu)
Anicia
Fuentes (anicia@compunet.co.cu)
Eduardo
del Llano (eduardodelllano@icaic.cu) (le devolví el carné con un reporte por no
colaborar más con esta publicación).
Colaboraciones
especiales
Edelmira Pedris Yumar (edelmira.com@sepsa.cu)
María Elena Pérez Miralles (maricusa@edicuba.artex.cu)
Las opiniones aquí vertidas
(sobre todo las divertidas) son responsabilidad exclusiva de cada cual (según
su trabajo).
Solo faltan
¡¡¡Nueve días!!!
[1] “El mal gusto es el buen gusto de la gente de mal
gusto”. Anónimo. Agenda mía. Asamblea Provincial del Poder Popular La Habana,
1990. Derechos reservados.
[2] “Todos somos aficionados; en nuestra corta vida no
tenemos tiempo para otra cosa”. Charles Chaplin. Ob.Cit.
[3] “Aquí yace un siglo donde se creyó que estar a la
izquierda o a la derecha eran cuestiones centrales”. Alfonso Romano de Santa
Anna. Ob.Cit.
[4]
En
finlandés. Traducción de Luis Riverón. Diccionario
de un longevo tras tres décadas de remembranza. Editorial Poco Progreso,
Moscú, 2010.
[5] En este los abrumo de citas a pie de página, que no
soporto (hay ensayos que parecen un compendio de citaciones para las milicias),
pero esto está al acabarse y me sentiría mal si se pierden algunos pensamientos
vacilables que he atesorado con el tiempo.



animo a todos los colegas y coleguillas que dejen sus comentarios.
ResponderEliminarProbemos
ResponderEliminarProbemos ahora como anónimo
ResponderEliminarEntonces sí se puede publicar comentarios
ResponderEliminarjaja....!
ResponderEliminar