jueves, 12 de abril de 2012

BOLETÍN EL GLOBO 04. OPERACIÓN TABURETE 2

No. 4 / Jueves 12 de abril de 2012


32 y más pa’lante

Surgió la idea y se regó como pólvora: realizar un evento teórico sobre la Lenin y la Graduación 6to. Aniversario. Nada más acertado: un acontecimiento similar al que se avecina quedaría huérfano si a los actos de puro matiz político, cultural… y económico (transportación y almuerzo) no se sumara, para balancear, una aburrida tertulia que asegure agua mineral, café y merienda a los participantes.
Adelanto algunos temas propuestos para el Simposio-Fórum-Asamblea-Junta-Congreso (como gusten nombrarle) 32 y más pa’lante, que se realizará con el sudor de nuestras frentes culminada la ascensión al montículo pinareño. El diapasón y la profundidad de los temas formulados son prueba categórica de la riqueza profesional de los graduados de la Lenin, quienes ocupan hoy importantes responsabilidades en todas las esferas y elipses de nuestra sociedad.


Temario infante (o cosas de niños)

·   Patipanza: del asco a la añoranza.
·   Por quién doblan las campañas. Lemas y frasecitas hechas.
·   ¡A vacacional a la Vocacional!
·   Lenin en La Habana, Marx en Camagüey, Engels en Pinar del Río… Nos vemos poco.
·   La guerra de los tatianof y su influencia en la crisis alimentaria de los 90.
·   Memorias en subdesarrollo. Flash, ipod… y propagación de la información.
·   Tremenda tabla. Recuerdos del XI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes.
·   Cada vez que te digo lo que pienso… Censura y medios masivos de difusión.
·   Pititi: héroe o villano.
·   Amigo y sus amiguitos. La política de cuadros.
·   Las Tetas de Managua… y otras fantasías eróticas.
·   Aquí los ángeles comían judías. La jama en la beca.
·    Cometí fraude, ¿y qué?
·    Induísmo industrial: de las pilas Yara al radio Siboney.
·    Cultura comunitaria. La Doble Quiú Ay An y la actualización musical.
·    Allí se me aguó la vida. Las piscinas de la Vocacional.
·   Lenin duplicado: una escuela sin extranjeros y un parque con africanas.
·   La Zafra de los Diez Millones… de inconvenientes.
·    De cómo la altura del Taburete es directamente proporcional a la variante tiempo.
·    ¡Ya, Hoo! Len-titud e incomunicación con la gente mía.
·    Sistema Girón: primera gran derrota de la arquitectura cubana en América. Una excepción: la Lenin.
·    Llame al 113 o coja la 113. Vicisitudes para saber de mi hijo.
·    La dama de las CAMElias. Cuba y las relaciones económicas con el campo socialista.
·    ¡Unidad, unidad, unidad! (la 4, la 5 y la 6).
·    Tu tin y mi tin de repudio: dos poquitos hacen mucho.
·    Estudio y trabajo… no tengo tiempo para otra cosa. Acercamiento a la educación cubana (1970-2010).
·    “Tabarich: ¿qué hay con el barich?”. Renegociación de la deuda eterna con la antigua URSS.
·   El papel de los kikos plásticos en la transformación del hombre en mono.

Las ponencias deben presentarse en formato Ah, cuatro con una extensión menor de una legua, en legua española y letra Baskerville Old Face. El plazo de admisión cierra el último día en que se recepcionen los trabajos, trámite que se realizará, con carácter personal, en el Museo de Candelaria.



¡Sufran!

El tema musical que hoy obsequio podemos enmarcarlo en lo que se ha dado en llamar Canción Protesta [ver abajo], movimiento que trajo aparejado, para cultivadores y seguidores del patio, no pocas incomprensiones y ajustes de cuentas (por sorprenderme tarareando esta melodía en mi Círculo Infantil, una educadora me suspendió por tres días el pomo de yogurt de las 3:00 p.m.).
Dudé si traerla o echar a mano otra que evoca cuánto me reprendía mi abuelita por azuzar a mi amiguito Juan. Me tiene sin cuidao que alguno de ustedes prefiera aquella.
Protesto, compuesta por Enriqueta Almanza, fue interpretada por Los Yoyo, grupo que pasó al olvido luego de una sostenida e inmaculada trayectoria (Familia de maestros, Sabrónicos conséjicos, Doña Jico, El cochecito Leré…). El rock nacional tiene mucho que deberles. Algún día se les erigirá un monumento, no importa el lóbrego almacén en que hoy descansan sus integrantes, ni que a la cantante —aquella rubia ricota de trenzas doradas— le roben luego los espejuelos.
Sorprende que la mentira se haya enseñoreado de este siglo XXI y la canción conserve total vigencia, aunque el mercado le haya impuesto a la bruja comprar escobas plásticas… y hoy empleemos el Coco en resolver urgencias que no eran tales en los años 80.


Protesto

¡Protesto! ¡Protesto y vuelvo a protestar!
¡Con la mentira tenemos que acabar!
¡A los embusteros hay que desmentir!
¡Basta, basta ya de decir!:
¡que viene el Cocooo!
¡que vuela el locooo!
¡la bruja de la escobaaa!…
¡Bah, ni que yo fuera boba!

¡Qué bobería!
¡Como si uno no supiera lo que es la biología!
El de Caperucita es solo un cuento,
un mero invento de mentiritas.
La bruja de la escoba es otro engaño
que a los chiquitines hace mucho, ¡mucho daño!

Miren, señores embusteros:
¡no hay más cocos que los que dan los cocoteros!
Y para terminar, ¡pido una buena rechifla
para los que asustan a los niños!:
¡Fuera, fuera, mentiroso!
¡mentiroso, mentiroso!
¡¡A los niños no se asusta!!

[¡¡¡A los mayores tampoco!!!]
Anecdotario

Aventuras de Pelagia y León Ramucho
Por Edelmira Pedris Yumar

Los protagonistas de esta anécdota no se imaginan cuánta risa han arrancado de los auditorios cuando se ha tenido a bien escucharla. Cierto es que denota la crueldad de la que son capaces los adolescentes con sus profesores, pero también que los alumnos que una vez fuimos, seguimos siendo saniiiiiitos comparados con los que vinieron después. Forma parte de mi archivo particular, pero no revelaré la identidad de los culpables porque ninguno me ha otorgado permiso y porque… la víctima aún vive entre nosotros.

Primer acto
(Sube el telón. Profesor llega al aula y, “al azar”, como era costumbre, reta a X).
Profesor. Mencione un personaje de la obra que estamos estudiando.
X. (Sin disimulo alguno se vira para atrás y se dirige a Z.) Dime uno.
Z. Pelagia.
X. ¡Pelagia, profe!

Segundo acto
Profesor (Intrigado.) X: ¿puede decirme usted quién es Pelagia?
X (Se voltea una vez más hacia Z.) ¿Quién es esa tipa?
Z. La madre…
X. (Reacciona impetuoso.) ¡¡¡La tuya, maric…!!! (en versión televisiva: piiiiii.)

Tercer acto
(Profesor —con energía— increpa a los alumnos por desorden provocado y se aventura a continuar la clase. Dicta un fragmento de la obra.)
Profesor. Le honra mucho…
P (Irrumpiendo en escena.) León Ramucho… ¿Quién es ese, profe?

Cuarto acto
(Profesor al borde del paroxismo. Vuelve a la carga contra indisciplina reinante y, en medio de su alegato, N remata a voz en cuello.)
N. Profe, ¡¿cuándo terminaremos de estudiar La madre?!
(Al borde de un ataque de nervios, rauda partida del irrespetado… y alegre estampida de los alumnos. Se han librado de un turno de Literatura del segundo semestre de grado 12.)

Epílogo
Nadie sabe a ciencia cierta por qué X, Z, P y N no fueron conducidos a la Dirección de la Unidad 6. Los cuatro fueron al Taburete y hoy no recuerdan ni a Pelagia, ni a León Ramucho… ¡ni a La madre de los tomates!




Dialéctica o metafísica

Tengo un vago recuerdo (y lo he puesto a trabajar) de que en el bloque central de la Lenin existía, además de la Dirección y otras dependencias, un Museo de Ciencias Naturales.
Alfredo Rivera Delcourt y yo, en nuestro constante deambular por la escuela en busca de un atajo por donde escapar hacia La Rampa para jugar ajedrez en el Club Capablanca (él) y tomar helados en Coppelia (los dos), íbamos a dar siempre a la puerta de aquella sala donde, sobre un pequeño mural, estaba escrito un pensamiento de Engels, o de Marx, o de ambos, eso no importa.
De tanto leerlo, nos lo aprendimos de memoria. No creo que Alfredo lo haya olvidado, les aseguro que yo no. Me salvó la vida años después en un seminario de Marxismo en la universidad: poco faltó para que el profesor, con lágrimas en los ojos, me convalidara la asignatura.
Quizás me equivoque en una coma o algún otro signo de puntuación. Ya habrá colega de nuestro año, especialista como nosotros en desandar pasillos, que me rectifique. Aquí va:

La naturaleza es la piedra de toque de la dialéctica, y podemos afirmar que las modernas ciencias naturales nos brindan, como prueba de esto, un acervo de datos extraordinariamente copiosos, enriquecidos cada día que pasa, demostrando con ello que en la naturaleza, en última instancia, todo sucede de modo dialéctico y no metafísicamente.

Carlos Federico Fernández Delcourt



El baúl de los recuerdos
He aquí el Carnet de Conducta de Eduardo del Llano. Compruébese en qué se dilapidaba cartulina y papel en los años en que todavía funcionaba —y a plena capacidad— el gasoducto Moscú-Habana.
Por razones de peso (expresadas en kb; este boletín está muy pesao) no se escanearon todas las páginas, pero paso a describirlas:
-Cubierta (fig. 1). Su diseño es lo único salvable, con ese logo magnífico que aún hoy nos estremece.
-Página 1 (fig. 2). Fecha de nacimiento, foto (insalvable), nombre, grupo, albergue, cama [¿?], nivel, grado, círculo de interés, trabajo [Eduardo se dedicaba a la limpieza; deja que se lo cuente a Paula], actividad cultural, cargo o responsabilidad, firma del alumno y firma del director del internado.
-Página 2. Méritos, premios o menciones.
-Página 3 (Asistencia a la barbería o peluquería). Fecha, hora y firma del barbero o peluquero [¡partieron el bate!].
-Páginas 4 y 5 (Pases especiales). Salida, debe regresar, regreso, motivo y autorizó.
-Páginas 6 y 7 (fig. 3) (Dificultades [eufemismo; léase “Reportes”]). Fecha, aspecto a superar y anotada por. [La revelación de la página de reportes de Eduardo me ha hecho constatar la catadura de la lacra social que tengo por amigo].
-Páginas 8, 9, 10 y 11 (Asistencia médica). Enviado por [¿no podías ir por tu propia cuenta?], fecha, hora, hora de consulta [ignoro la diferencia entre estas dos últimas], diagnóstico, apto para 1 / 2 / 3 / 4 / 5 [cinco son muchas para mí], horas de rebajas y atendido por.
-Páginas 12 y 13 (Control de la evaluación conductual / Cumplimiento del reglamento de la escuela). Mes, cumplimiento de las guardias, cumplimiento del horario del día, uso correcto del uniforme, cuidado de la propiedad social, aprovechamiento del estudio individual, actitud ante el trabajo, combatividad e intransigencia ante lo mal hecho [¡já!], relaciones [nada de carticas a donde tú sabes], cordialidad [¿cómo se mide eso?], honestidad, sinceridad, trato [trato de entender], convicciones sociales [¡jajá!], actitud en las actividades (vocacionales, recreativas, culturales y deportivas), entrada y puntualidad al pase, y evaluación general [igual podía hacerla un coronel].
-Página 14 (Evaluaciones). Asignatura, primer corte semestre 1, total primer semestre y primer corte semestre 2.
-Página 15 (Horario). Sección mañana y sección tarde.
-Páginas 16, 17, 18 y 19. Observaciones [¡¿más?!].
-Página 20. Control de firmas del padre, madre o tutor como enterados de la conducta de su hijo [mi mamá no se acuerda].

Total de datos incluidos en el Carnet de Conducta: ¡64! [lo supera el carné de identidad de Corea del Norte solo por las doce páginas dedicadas a sellitos, medallas y condecoraciones]. Vaya, que nos convertimos en carné de cañón para ciertos profesores que trasladaban a un bolígrafo sus carencias pedagógicas. He olvidado a esos.



El rincón de los poetas

Entre las muchas cosas lindas que me han sucedido en las últimas semanas está el de reforzar mi amistad con Ileana. Somos vecinos en el barrio, y hasta una vez Luis (que no es médico, pero es mi hermano) me remitió a su Consultorio del Médico de la Familia para pedirle a ella me despachara al políclínico de Coco y Rabí a que me hicieran un chequeo médico, pues mi fenotipo dejaba que desear. Ella estuvo muy de acuerdo con este último punto y con hacerme la remisión.
Hace tres semanas, a raíz de que me mudara de trabajo (ligué oficina con aire acondicionado y vista a la calle), me la encontré haciendo ejercicios en el parque Santos Suárez (¡aprendan!) y le solicité me llenara el papelito puro formalismo del chequeo médico pre-empleo (“¿No quieres hacértelo en serio?… estás peor que la otra vez”). Me citó para las seis en su casa y, ya allí, me preguntó los dos apellidos, pues solo me recordaba por Jorge. Cuando mencioné los ilustres abolengos que me acompañan, levantó la cabeza con sobresalto: “¿Tú eres el del boletín?”. Del cuarto salió isofacto su hija blandiendo en las manos, impresos, los dos primeros números, que les había hecho llegar nuestra colega Maritza Ravelo. No tengo que decir que se me aflojaron las patas.
Después se han repetido las visitas y hemos conversado muchísimo. De dichos encuentros se han derivado colaboraciones para El Globo como la que publico (no les adelanto nada de la otra): un sentido y simpático poema de Ileana que me ha hecho recordar aspectos ya olvidados de una de las experiencias más reconfortantes que tuvimos en nuestro paso por la querida escuela.




Once razones para un poema

Quién de todos nosotros
se ha podido olvidar
de todo lo vivido
en aquel Festival.

Comíamos temprano
y después ¡a ensayar!
entre arecas, listones
que era a bien coordinar.

Luego nos internaron
en el pre de Varsovia.
Solo comidas y ensayos:
¡aquello era la gloria!

Recordarán la merienda:
enorme pan con jamón,
jugo de piña Taoro…
que luego se nos perdió.

Nos íbamos diariamente
al Latino-americano,
y en una oportunidad
las guaguas nos embarcaron.
Fue una noche interminable
en el parque La Normal,
sin ni siquiera dormir,
pero el regreso soñar.

De vuelta al amanecer,
después a desayunar,
y rápido, en los albergues,
las fuerzas recuperar.

Por fin el día esperado,
y los nervios… muy nerviosos.
Salimos a Amenidad
¡a celebrar victoriosos!



Ileana Álvarez Aportela



Créalo o no lo crea

A la Lenin le tengo que agradecer el enseñarme a oír música. Afirmar que aquella época fue nido de exquisito gusto estético —que también hubo porquería—[1] no dice nada, pues cada generación pretende demostrar lo despreciable que suele ser el presente comparado con la época en que le tocó ser joven.
Llegamos a la Vocacional cuando todavía era tabú escuchar música norteamericana y nos hacían creer —realismo socialista mediante— que las danzas y cantos koljosianos eran lo máximo. Los que integraron el grupo 6 de la Reinaldo Castro (filial Vento) recordarán que una vez, en pos de un premio en el festival de aficionados,[2] y aprovechando que nuestra compañera Gladys Fernández había vivido en la URSS, cantamos (¡en ruso!) una tonadilla que con posterioridad se trató de imponer a los estudiantes primarios como himno pioneril: “Bu siet dá, bu diet zonse/ bu siet dá, bu diet nieva/ bu siet dá/ bu diet mama/ bu siet dá, bu du iá”… Líneas ideológicas semejantes a esa, como la de que los pioneros fueran tales hasta noveno grado (así era allá, a 9550 kilómetros de la patria), picaron —por suerte— en el jardín izquierdo[3] detrás nuestro. No me imagino a las dos de la tarde recogiendo papas en el Wajay y cantando: “Quiero que haya sol siempre…”.
Después la cosa mejoró en los grados superiores, y mucha buena música pudimos oír y bailar. Pero las prohibiciones, de alguna u otra manera, seguían latentes, y tuvimos que esperar siglos para ver por TV a Roberto Carlos, José Feliciano y otros. Panorama bien distinto el de hoy: artistas como Celia Cruz pueden disfrutarse en… formato DVD.
Estos y otros fantasmas (acuñarnos ser abanderados del diversionismo ideológico por vestir un pitusa made in yuma o huirle al barbero…) fueron latifundio no solo de las expresiones músico-danzarias y literarias. El acero se templó también en otros ámbitos, incluyendo, aunque escape a toda lógica, el deporte y sus complementos recreativos.
Los bajos de los albergues lucían mesas de ping pon que casi nunca tenían red, sobre todo porque —¡bonanza económica de entonces!— los estudiantes derrochábamos y maltratábamos lo que se nos ofrecía. Muchos varones aprovechaban la orfandad de nedes de las mesas para improvisar un juego con medios y quilos cual jugadores y balones de fútbol. Era muy divertido, y a veces más de diez contrincantes giraban alrededor del “terreno”.
En una ocasión —transcurría noveno grado— jugábamos cuatro en nuestro horario de deportes, y justo en el instante más reñido del partido nos descubrió una profesora y fuimos a dar al salón de reuniones de la Dirección, donde nos requirió por “jugar con dinero”. Una orientación acompañó a su sermón: que hiciéramos un trabajo investigativo sobre “El juego en Cuba en la seudorrepública” si deseábamos librarnos de un fin de semana sin pase.
No le guardo rencor a la profesora, por demás una de las mejores que tuve. Gracias a la investigación ampliamos conocimientos, que fue hacernos un tin más cultos. Y gracias también a ella —víctima igual de extremismos no tan lógicos— hoy no olvido que dos números hacen un parlé y tres un candado.



Acúsenos si lo recibe

Todavía tengo casi todos mis dientes,
casi todos mis cabellos y poquísimas canas.
Puedo hacer y deshacer el amor,
trepar una escalera de dos en dos
y correr cuarenta metros detrás del ómnibus.

O sea, que no debería sentirme viejo.
Pero el grave problema es que antes
no me fijaba en esos detalles.

Mario Benedetti

Amigas:
Acabo de subir el lunes 2 de abril la loma del Taburete después de más de 30 años. El camino está mucho más fácil, más expedito, pero les confieso que tenía perdido en la memoria el ascenso. Fui con mis compañeros de la Dirección de Comunicación de Etecsa, donde trabajo, y éramos 80, sobre todo jóvenes, pues era una de las actividades de la empresa por los 50 años de la UJC. Les pasaré algunas fotos. Estoy con pitusa azul, un pulóver blanco enorme que me hace más gordita, y gorra azul, muy etecsiana.
Besos y las quiero:
Vianka Govín
Era: el boletín me gustó muchísimo, me reí ídem y me hizo recordar otro tanto. Gracias por tan bonita iniciativa. En cuanto a críticas, lamento defraudarte, pero no tengo ninguna que señalarte.
Un beso:
Iliana

Estimado Jorge:
Me encantó el boletín, sólo tengo el # 1. Si ya tienes el segundo, me lo mandas a este correo.
Aquí te envío unos apuntes [ver edición de la próxima semana] que, mirándolos bien, parecen una carta de restaurante, porque todos los días se hace referencia a lo que almorzamos y comimos. Son de una muchacha de 18 años recién graduada del pre, sin dotes de escritora, así que —por favor— no ser tan exigente. Otra cosa: desearía que no apareciera el nombre de la autora, que, por cierto, no es la usuaria del correo. Ella también estudió en la Lenin, es mi socia y me hace el favor de enlazarme contigo.
Saludos y besos:
Anicia Fuentes

¡Hola a todos! Leí el boletín y estuve muy a gusto. ¡Tanto quisiera poder
asistir a la cita del Taburete…! Pero, bueno, ya me contarán cuando
regresen, y estaré muy feliz por ustedes. A propósito: mi cumple es el
21-04. Besos:
Vilma Jay

Hola, Fernández Era: me encanta el boletín. Gracias por revolver la miel de aquellos días en que nos agolpábamos debajo del comedor de secundaria para bailar con Bonney M y llorar de emoción con las canciones de Billy Joel en “la recreación”. Creo que nuestra tropa nunca olvidará las veces que le dimos la vuelta a la escuela a pleno sol marchando bajo el mando de Wilfredo el instructor, mientras repetíamos en inglés, ruso y hasta finlandés “¡1, 2, 3, 4!” [¡Icsi, kacsi, kolme, nelia!].[4] ¿Qué tal aquellas inspecciones de albergue donde, si el medio no rodaba por la cama, te ponían un reporte, y mientras más “bobo” (o boba) eras, más reportes tenías? ¿Y cuántas veces le daba Rómulo la vuelta a la piscina mientras nosotros nadábamos —evadiéndolo— de una punta a la otra cuando “nos echábamos los turnos”? ¿Quién de este grupo no se escapó para el Jardín Botánico algún día?
Espero que tu boletín saque a la luz más evidencias de lo acontecido de 1974 a 1980, y de lo que gozamos en el Taburete. Muchos no teníamos cámara fotográfica en aquel entonces, pero colaboramos con éter para que los varones disimularan la borrachera al pasar delante de la cabaña de Sonia Romero, y hasta “cooperamos” poniéndoles hielo “donde hacia falta” para que se recuperaran del mareo que les dieron aquellas lomas (¡¿todavía “dan mareo” aquellas lomas?!). 
Lamento perderme la escalada el próximo 21 de abril (¡que conste que no es por lo de la mencionada cooperación!). Me encantaría verlos a todos. Como no me resulta posible, me conformo con vuestro boletín. Disfruto inmensamente las noticias (o chismes, ¡los disfruto igual!). Espero cada boletín con más impaciencia que mi pago semanal. Al fin y al cabo, sin la complicidad de esta tropa los recuerdos de los pasillos aéreos de la Lenin y los del río San Juan no saben ni a miel ni a hiel. Te lo dice una que volvió a la Lenin a trabajar como profesora por cinco años y que ha visitado el río infinidad de veces más. Ninguna de esas lomas de la Sierra del Rosario “se ha ido con el chisme a nadie” de lo que allí aconteció en el 80.
Este mensaje no es precisamente para que lo publiques, sino para agradecerte por echar a andar la fantástica idea del boletín, al igual que al Filo.
Gracias a Edelmira, Maricusa, Yamila Cohen y Luz Virginia por mantenerme al tanto, y al Guille por arrastrarme al encuentro con quienes compartimos nuestros años más ingenuos.
¡Suerte a todos en la escalada!
Un abrazo:
Cary

Mejor asunto no le puedes poner al correo que adjunta el boletín, porque ya me iba del trabajo y pensaba que hasta el lunes no podía leerlo. Pero —por suerte— ¡¡¡llegó!!!
Besos:
Maritza Ravelo

Para los que no me recuerdan:
En 7mo. grado estaba en el grupo 6 de ruso, y ya después, con los cambios para unidades, me tocó la Unidad 6. Han pasado muchos años… bueno, no tantos… Trabajo en el Banco Financiero Internacional, soy informática, tengo dos hijos: una muchacha de 24 años, graduada de Ingeniería Informática, y un muchacho de 21, estudiante de 3er. año de Medicina. Los 50 me llegan en agosto, jejejé, y estoy muy embullada, quiero reencontrarme con todos. Recuerdo la Lenin como una de las etapas más lindas de mi vida, y
como bien se dice: “Recordar es volver a vivir”. Por eso nuestra adolescencia está tan viva en mí y en cada uno de nosotros.
Un besito:
Alina

¡Qué bueno está esto!
Por favor, Mary, agradeceré reenvíes mis felicitaciones a estas amigas, grandes por sus talentos… y grandes por sus valores. Mucha salud y éxitos personales y profesionales, de quien no las olvida… y estará con ustedes.
Sobre la confusión de 49 o 50: les confieso que digo, digo y digo que cumplí 49 en enero y… nadie me hace caso. No importa: al final no nos podemos quejar… Seguimos y seguiremos cumpliendo.
Un abrazo y besos para todos:
Marla

…Y con razón se espera, nos han estimulado las neuronas y las hormonas con este encuentro y con la palabra encantadora de Jorgito, que habla como si estuviéramos al borde de la escalera o del pasillo de la escuela. ¡¡¡Sencillamente genial!!!
Recuerdo que una vez, conversando sobre la Lenin con Olga Martínez, ella resumió: “La Lenin es una actitud en nuestras vidas”. Su precisión se ve más que clara en este boletín, que a todos nos conmueve por una sensación como de forma homogénea, más allá de dónde estemos y cuán diferente nos haya tocado vivir y ejercer; más allá de personalidades, ideas, profesiones, y ámbitos… Sentir la voz y las imágenes de la Lenin nos llama a todos por igual. Espero, sin dudas, poder participar, como dice una de tantas citas: “Solo hechos de causa mayor me llevarían a faltar”. Y créeme que estoy luchando este encuentro contra todo obstáculo.
De mí: trabajo en D'Arte, una agencia de Artex (muy cerca está Maricusa). Tengo una hija de 18 años haciendo 12 en la UH para Biología, y mi cumple será el 3 de octubre (hasta el “surgimiento” fue en crisis). Mis 50, algo lejos del evento.
Adjunto archivo con imagen actual para que sepan el contraste, o mejor, con qué traste van a comunicarse al verme… JAJAJAJAJAJÁ.
Nos veremos:
Libia Roig Díaz

Hola, Jorge.
Por fin apareciste. Pero no te preocupes, yo sé que los dirigentes no tienen tiempo para nada… Muchas felicidades por el trabajo estable que conseguiste, y no te asombres, que muchos de nuestra generación son jefes. Por el boletín no te preocupes: después que haga un grupo con la lista de emails, enviarlo es un paseo.
El encuentro acá de la Lenin fue una fiesta en casa de Ana María Cotera. La pasamos de lo mejor. Te mantendré al tanto de cómo me fue con el boletín. Pienso postearlo en Facebook. El año de nosotros tiene un grupo allí, mediante el cual nos mantenemos en contacto (los de allá y los de aquí). Dile a Luis que si puede se registre.
Un abrazo y saludos a todos:
Alfredo

Con tantas direcciones no me doy cuenta de si esta es la original del que tuvo la idea de la carta a Edelmira. Creo que sí, que sería bueno cuadrar bien allí para después que bajemos la loma comer todos juntos. He estado en Las Terrazas, ellos tiene un servicio de comida en moneda nacional, y a lo mejor algún guajiro ha inventado la cajita por allá y esto sería otra forma de reponer energías. Claro, esas cosas hay que hablarlas con tiempo en el lugar: tal vez los directivos de Las Terrazas den alguna opción para el grupo.
Hay algo que no me queda claro: no se ha dicho cuánto hay que aportar por transportación o cualquier otra cosa… eso para ir haciendo economía… Todos nos podemos poner de acuerdo y llevar una nevera con hielo para cualquier traguito o chichón o esguince para los guapos y guapas que nos atreveremos a subir el Taburete. Y ojalá que lo veamos ahora —después de grandes— chiquito, porque recuerdo que la jornada fue agotadora. Nada: creo que sería bueno confrontar todas las ideas para pasarlo requetebién. Si en algo puedo ayudar, me dicen. Cuenten conmigo.
¿? [Mil disculpas, pero no atiné a copiar el nombre. Rectificaré en el no. 5]

Oye, buenísimo el tercer Globo. Envíame el número 2, que no lo recibí. Un
beso,
Ulises
……
Un modesto comentario para compartir en el próximo Globo:
Hermanas y hermanos cincuentenarios:
Disfruté El Globo 3. Claro que me acuerdo del Bouza, un buenazo genial. De
su inmenso maletín sacaba lo mismo un litro de leche de su nieto que un
pistón de motor de combustión interna para que aprendiéramos Bases de la
Producción Contemporánea (la imagen del pistón y cámara de combustión salida de un maletín me acompañó en todos mis años de estudio de ingeniería).
Otro buenazo era el profe Nicolás, de Biología. En una ocasión Rosaura le puso sus globos provocativos sobre la mesa y le preguntó si ya podía casarse. Él contestó que ya tenía refrigerador. No estaré en El Taburete, pero nos vemos en próximos encuentros. Un abrazo a todos y felicidades a los que llegan a los 50 en estos días.
Ulises

No sé si ya envié la fecha de nacimiento, así que les va:
Iliana Filgueira Gómez, 22 de abril de 1962 (claro que el año es una redundancia, pero es la costumbre). Sigan con los boletines: me encantan, me río cantidad y me refrescan la memoria.
Besos,
Iliana

Tal vez, con el comentario de Ileana, Frías se embulle de una vez.
Un beso,
EPY

Hola, Edelmira… Creo que sí, solo que trato de identificar a los compañeros. Les doy mis disculpas, pues no logro identificarlos. ¡¡¡Saludos para todos!!! Nos vemos…
Estuve unos días ausente porque tuve un accidente de tránsito, empecé hoy, me ha encantado ver los boletines. ¡¡¡FELICIDADES PARA TODOS!!!
Ileana Valdés
……
¿Qué te paso?
Un beso,
EPY
……
Hola… Saludos… Nada grave: algunos golpes en la parte izquierda del estómago… Algo muy curioso: me mandaron para el Calixto… urgencia de cirugía. En medio del nerviosismo, localicé entre los doctores al de más experiencia dentro de la guardia… una cara conocida. Rápidamente ubiqué a un COMPAÑERO DE LA LENIN. Cuando aquel doctor tan profesional se dirigió a mí, le dije: disculpe, ¿usted no estudió en LA LENIN?… Me respondió: ¡Sí, soy el doctor Frías!
Excelente profesional, excelente atención, excelente opinión…
SALUDOS PARA TODOS LOS COMPAÑEROS DE LA LENIN… ¡¡¡Besos!!!
……
Ileana: ¿nos dejas publicar este hecho en el boletín? Espero que no estés inhabilitada para ir a la excursión.
Te llamo esta noche. Cuídate mucho.
Un beso,
EPY
……
Hola de nuevo… Por mi parte no hay problemas… Además, a mí me impresionó mucho por el propio concepto que tengo de todos los compañeros de LA LENIN.
Ileana Valdés

Recibí y leí tu correo, así que por lo menos ya tienes a alguien en la lista. Como a ti, el poder recordar tantos buenos momentos me alegra el alma y, aunque normalmente lo soy, esta hermandad, cofradía —no sé ni qué nombre ponerle a esta unión invisible, pero indestructible, que existe entre los leninistas, aunque no seamos hoy capaces de reconocernos en una foto— me hace más optimista. La consigna es: “No importa: si es de la Lenin, ¡es mi hermano(a)!
No sé si te ha pasado como a mí: que he llegado a un lugar cualquiera y la cara me ha parecido conocida, he preguntado y ¡zas!: ¡era de la Lenin! A partir de ese momento todo cambia: si es un médico, abogado, informático, ingeniero de lo que sea, o simplemente no tiene un título universitario, tiene para mí el más importante, ERA DE LA LENIN, y a partir de ahí nace un sentimiento que no sé explicar, pero que implica muchas cosas a la vez: confianza, seguridad, aprecio, alegría, nostalgia, etcétera, etcétera. Sé que a muchos nos pasa lo mismo, porque fueron NUESTROS AÑOS FELICES, y sería maravilloso volverlos a vivir, pero como eso no es posible, vale entonces el reunirnos o simplemente escribirnos.
Como a ti, me tocan los 50 el 25 de este mes, al igual que a Leandro, que cumple el mismo día (voy a tratar de localizarlo para, si no está ya matriculado, lo haga).
También pienso “enamorar” a Jorgito [nota del editor: ¡ya me dieron de alta en el Ameijeiras!], con la ayuda de todos y todas, para que —no semanalmente, porque se le acabarían las neuronas— cada cierto tiempo que podemos dejar a su elección, nos haga amanecer con una sonrisa o una buena carcajada propia de los quinceañeros, y que ya no se dan mucho.
Una vez más felicidades. Nos vemos el 21.
Ana María Baldor, Unidad 4

Giorgios:
La que remite el adjunto sigue siendo la misma buena persona de antes. Ella estaba en el aula de Maricusa, al lado de la mía. Ahora es toda una psicóloga, algo así como una Dra. Liliam Matriz. Sus consejos me gustaron mucho y me recuerdan algo que escribí pero extravié, con motivo de uno de los tantos encuentros celebrados. Invitaba a todos a dejar su ego afuera, antes de entrar al encuentro. Lo único que debo agregar es que la lista de agradecimientos o reconocimientos honorarios tiene que ser más larga. No somos solo Maricusita y yo. Son muchos más: Yamila Cohen, Sergio del Castillo, Osvaldo Marrero, Elvia, Martha Beltrán, Tatiana Zayas, Guillermo Ramos, Ofelia y tú. Además, faltan otros cuyo paso al frente será decisivo por si llegan los _______ [¡sorpresa!]. Preferiría dejar eso para después. Lo pongo a tu consideración.
Un beso y sigo corriendo:
EPY
Jorgito:
Soy Lily, del grupo de Edelmira y Maricusa. Me encantan tus boletines, qué manera de reírme y acordarme. Eres un reportero genial; se lo dije a Epy y me dijo que te escribiera. No me acuerdo de tu cara, pero sí de tu nombre, ya nos veremos. Se me ocurrió escribir esto [ver próximo número] y lo someto a tu estricta censura. Quita y ponle lo que te dé la gana. Lo del reconocimiento sí es en serio, y lo del debate piénsalo, que no quiero molestar a Jesús ni a Ariel, a quienes sigo y admiro mucho. Dime. Yo llevaré además un frasco de Remedio de Rescate de las Flores de Bach para las crisis que se presenten.
Un beso. Nos vemos, Lily
[Estimada condiscípula: he buscado en la lista de la Lenin y no hay ninguna Lily. No creo que aceptaran en los exámenes que te presentaras sin apellidos. Échalos pacá, que yo tampoco me acuerdo de tu cara… ni de otros detalles tuyos. La idea del frasco de Remedio (¡¿eres de Las Villas?: mis padres son de allá!] es muy buena, pues con eso evitaremos la fuga de Bach].

¡Hmmm!
Veo que ya tienes pretendientes. Jajajá. ¡Estás acabando con el boletín!
Besos,
EPY

Muy grato y muy bonito el mensaje que me envías. Por supuesto: de más está decir que aunque no recuerde tu rostro ahora, perteneces a nuestra lista inmensa de exleninistas no solo de nuestra graduación, que hoy somos una gran familia dondequiera que nos encontremos. Así mismo es, como una vez alguien exleninista me dijo: “Es ser amigos, cómplices y todo en el mejor de los conceptos”. Para mí es muy importante, soy médico, y no pocas veces eso que dices me ha sucedido en el hospital: no importa, SI ES DE LA LENIN… HASTA EL FINAL… por supuesto, sin menospreciar a los demás. No pocas veces me ha sucedido que me dicen: pero qué cantidad de relaciones buenas tú tienes, jajá, y yo digo: bueno, ERAN DE LA LENIN… LES TOCA… y me enorgullece verlos dirigiendo empresas, ministerios, en cultura, medicina, etc. O tal vez no sean directivos, pero se desempeñan en sus tareas con agilidad y experiencia… Y así sucesivamente… En fin, para mí, en lo particular, ha significado mucho más: el amor que no sabía… De aquella época, las esperanzas… Y a veces también, por qué no, aguantar hasta malacrianzas, pero siempre, amiga, se termina diciendo: bueno, hay que perdonar, por los años vividos y blablablá. Y se la dejas pasar… jajá. 
En cuanto a Jorgito, no me acuerdo, pero dicen que el chico es muy cálido y dulce. Adelante y enamóralo, para luego es tarde. Ya yo tengo de sobra con ciertos asuntos, jajá.
Te adelanto tus felicitaciones, pero ya nos veremos.
Una vez más: muchísimas gracias.
Alicia Pérez, Unidad 6.
(Le preguntas a Edelmira, ¿ajá? Siempre estoy perdida con eso. Besosss).

EPY:
Te adjunto algo del baúl de los recuerdos. No sé cuántos lo conserven, por eso le borré mi nombre, para que, al que se le perdió, lo tenga “nuevecito”. En la lista de los cumpleaños yo soy la última junto con dos o tres, pues el mío es el 31 de diciembre. Los boletines se los estoy imprimiendo a Iliana la doctora, pues a ella no le están llegando.
Por fin ¿cuántos somos más o menos pal 21?
Besos:
Maritza Ravelo

Vean lo que nos escribió el profe. Sé que ustedes se sentirán tan felices como yo. Creo que debe ir en el boletín.
Un besote,
EPY

Gústele a quien le guste y pésele a quien le pese: este es el mejor grupo que tuvo la Lenin. Fui profesor (casi por accidente) y amigo de muchos de ustedes, y no hay duda de que ustedes son las mejores personas que he encontrado en mis cinco décadas por la vida… ¡¡¡y miren que tengo largo el kilometraje!!!
Osvaldo Pérez, profesor de Geografía

Les envío fotos de algunos de mis compañeros, el bono “Mi aporte al XI Festival y el listado de cosas para llevar a la graduación [Ver pág. 19].
Anicia Fuentes

Don Jorge:
Debido al despelote armado con la distribución internacional del boletín, decidimos crear esta cuenta de email con la lista de los alumnos internacionalistas que nos sacrificamos en otras tierras del mundo y deseamos leerlo. Se agradecería nos mandaras el boletín a esta dirección también, para su rápida redistribución. El último, Luz Virginia lo envió en una balsa y demoró dos días en llegar, maltrecho e ilegible, a la otra orilla.
Un abrazo:
Ileana

EPY:
Estoy más que entusiasmada con el viaje, y ahora te estoy confirmando mi participación. Logré posponer asuntos importantes de trabajo en otra provincia, porque, como bien dice Libia Roig, esto nos tiene las neuronas y hormonas inquietas y con el ingrediente del original, conmovedor y alegre boletín de Jorge, han logrado llegar al alma de muchos y convertir este viaje en la “quimérica y buscada Fuente de la Juventud”. Esta inyección de alegría y encuentros agradables nos hace falta a todos.
Sobre mí les cuento: estoy trabajando como especialista en Seguridad Industrial en una empresa de la UNE, en la Habana Vieja. Tengo una hija de 19 años que está en 2do. de Biología. Estoy soltera [nota del editor: ¡yo igual!] y, para los que no me recuerdan, pongo una foto y les comento que estaba en el grupo 18 de la unidad 4 con Michel, Libia Roig, Anicia Fuentes, Marlén Quevedo, Isabel Beltrán… y otros personajes con los que no he podido contactar. Estudié en lo que es hoy la República Checa. Mi cumple es el 28 de septiembre [nota del editor: ya te felicitarán cuadra por cuadra, barrio por pueblo…], un poco lejos de tan esperado encuentro, pero espero que el boletín se convierta en nuestro alegato vitalicio.
¡¡¡Nos vemos el 21!!! Besos y un gran abrazo:
Niurka Garcés Angulo (niurkag@ecie.minbas.cu)
Especialista en SST [Nota del editor: ¿Sonajeros, Supositorios y Tetes?]
ECIE. Telf: 862-7644 / 862-7524, ext. 230

Más para Osvaldo y para Jorge:
Me sumo a la felicitación para los tres [se refiere a los dos cumpleañeros del 14 de abril y el del sábado 14]. Pasen un lindo día, pero no se excedan mucho, miren que tienen que guardar reservas para la escalada del 21…
Aprovecho para ponderar la tercera tirada del boletín: me encantó, al igual que las dos ediciones anteriores. Felicidades a sus redactores y colaboradores.
Un beso
Iliana

¡¡¡Buenos días!!!
EPY: te pasé un correo ayer confirmando mi participación en el Taburete, pero dicen que necesitas la dirección para el recorrido: Calle C # 206 e/ Línea y 11, Vedado. Confirma si recibes mis correos; te llamaré más tarde al 203-0335. 
Les estoy poniendo unas fotos que puede que ya tengan, porque Anicia Fuentes pasó algunas. La nueva es la de Libia, con la “barriguita afuera”. 
Las que no han contactado conmigo les vuelvo a poner mis señas:
Niurka Garcés Angulo
Telf: 862-7644 y 862-7524 ext. 230
¡¡¡Muchos besos para todas!!!
Niurka Garcés

Estimada Edelmira:
Ingresé en la escuela cuando tenía apenas 11 años, en la Unidad 3, cuando el director era el profesor de Educación Física Eduardo René, en el curso escolar 82-83, pero mi hermana es mayor que yo y ya estaba en 10mo., en la Unidad 4. Su nombre completo es Teresa Viera Hernández; actualmente es médico (fisióloga). Somos del municipio Diez de Octubre, aunque allí ya solo vivo yo. 
Agradezco infinitamente tu invitación para la Loma, pero confieso (bien bajito) que aún no me he recuperado de la escalada al Pico Turquino que realicé el pasado 24 de febrero con los 38 mejores graduados de esta Graduación 38, que son los primeros de mi ciclo completo. No me creas, es una broma, solo que para mí es muy complicado ausentarme del centro en esta etapa de cierre: son muchas las responsabilidades personales que tengo en esta posición, que ya no es la de alumna ejemplar. ¿Te imaginas?
Un abrazo leninista:
Tatiana [¡Tatiana Viera Hernández, actual directora del IPVCE Vladimir Ilich Lenin!]

En nombre de la graduación de 1980, te aseguro que nuestro cariño por la escuela es incondicional.
Algunos creíamos que tú eras de la sexta graduación, porque tu nombre resulta familiar para varios de nosotros. Si quieres, te podemos mandar fotos y otras cosas que dicen todo lo que estamos haciendo. Tu respuesta será publicada en el boletín semanal que elaboramos. Será muy gratificante también para todos mis compañeros. Además, te invitamos a ir para la loma con nosotros. Sólo dignos dónde vives.
Un beso de parte de de los más de doscientos contactos que hoy tenemos.
Muchas, muchas gracias.
Edelmira

Querida leninista:
Me satisface que alberguen tanto cariño hacia esta legendaria institución que hoy represento y en tal sentido adjunto carta de autorizo que solicitan. De igual forma te solicito que, si no les ocasiona molestias, después de la escalada nos envíen por esta vía algunas memorias gráficas del acontecimiento. Te aseguro que será gratificante para nuestro claustro y ejemplarizante para las actuales y futuras graduaciones. Saludos.
Tatiana

Sí, recibí el boletín. Por la foto te reconozco vagamente y me acuerdo de ti, pero no recuerdo haber tenido alguna relación, pues tú sabes que éramos muchos y ustedes eran de ruso. Yo era de la Unidad 5, así que ya tú sabes: lo que vale es lo que ahora estamos a punto de realizar.
Es bueno que alguien te lo diga: lo que ustedes están haciendo por unirnos tiene un valor humano incalculable, pues es una etapa muy importante de nuestras vidas, de la que muchos habíamos perdido el contacto. Yo, personalmente, te lo agradezco mucho a ti y a todos los que están organizando directamente esta actividad.
Leonel

Pongo a disposición de la Graduación 6to. Aniversario 128 escobas, 221 palos de trapear (igual cantidad de colchas de piso), 57 haraganes (pueden sumarse los que quieran) y 171 cubos plásticos de producción nacional para organizar las primeras Oh, limpiadas de la Vocacional Lenin, competencia en la que se derimirá qué grupo de autoservicio limpia en menos tiempo los 1,8 kilómetros cuadrados de losas de las áreas techadas de la (para ustedes) inolvidable escuela.
Actual administrador de la Lenin

Partida de compañeros:
No me lleven tan recio. Sepan que en los últimos diez años he tenido un infarto y tres colapsos financieros, me operaron de una neumotora, hubo de extraérseme un quiste de un tímpano, comencé a padecer de hipertensión y de hipercriticismo, además de todo lo que tuve que pasar para disfrutar a mi hijo, que ya les narré en el primer número… Y ahora vienen ustedes a expresarme tantas cosas hermosas por esta cosa que escribo… No sé qué decirles: me dejan IMPOTENTE.
Con brazos y bolsillos abiertos:
Fernán de Cera





Una colaboración muy íntima
Por Anicia Fuentes

A continuación, el listado de las cosas que debíamos llevar las féminas para el campamento, según disposición de la Comisión Organizadora de aquel año 1980.

Ropa y demás objetos que deben llevar los alumnos en su mochila
o maletín para la graduación en la provincia de Pinar del Río

Hembras
3 pantalones largos
3 o 4 blusas sin manga
1 par de botas
ropa interior [nota del editor: ¡no me digas!]
1 toalla
1 uniforme poliéster (incluyendo corbata, monograma cosido en la manga y medias blancas altas)
1 par de zapatos negros para el uniforme escolar
pañuelo de cabeza
1 trusa enteriza [me erizo]
1 bata o chaqueta para la trusa
1 juego de cubiertos
1 jarro o vaso plástico
1 tubo de pasta dental
1 cepillo de dientes
1 rollo de papel sanitario [hoy día hubiera sido un rollo… conseguirlo]
1 jabón de baño y 1 de lavar
champú
1 paquete de toallas sanitarias [nota de Edelmira: Jajajá. Lo de la toalla sanitaria seguro está de más en la mayoría de los casos].

Comisión Organizadora Graduación VI Aniversario


[Nota del editor: Los varones ¿qué?: ¿“todo el mundo encuero y con la mano en los bolsillos?]



Carrera con obstáculos

A los que preguntan
de dónde vine, a dónde voy,
y por qué escribo tanta bazofia.

Meses después de la graduación en el Taburete, matriculé Ingeniería en Explotación del Transporte Marítimo. En mi árbol genealógico no hay piratas ni navegantes dados a descubrimientos de Indias, pero al que compareció con el discursito sobre las bondades de la carrera le oí aseverar que la práctica de cuarto año era encima de un barco, viajando por el mundo o haciéndole un bojeo al terruño. Y me acordé de Magallanes, y me dije que en esa Ingeniería iba yo de polizón.
Ya en segundo año los pronósticos apuntaban a un viaje entre Mariel y la rada capitalina en una apestosa barcaza petrolera, y, como algún parentesco debo tener con Nostradamus, auguré que nuestra pujante flota mercante derivaría, con los años, en las tres lanchas que se rotan para hacer el trayecto Habana-Regla-Casablanca. Y puse patas de rana en polvorosa.
Luego de un año como profesor de Matemática, impartiendo clases a alumnos mayores que yo —varones todos— medio choqueados tras su regreso de Angola, me enteré de que se lanzaba, por primera vez en la enseñanza superior cubana, la convocatoria a exámenes de concurso de Español y Matemática como opción de ingreso en la universidad. Algún talento para la lengua de Cervantes había heredado de mis padres, profesores de Español ambos, y el programa para la prueba de Matemática era el mismo que le había impartido a mis exsoldados en el pre de la Orden 18.
Volví a la CUJAE, esta vez a estudiar Arquitectura. Es una especialidad apasionante, pero no sé cómo se las arreglan los profesores para tenerte ocupado las veinticuatro horas del día —a veces más— enredado en dibujos, proyectos, maquetas… Uno salía de la Facultad, llegaba a casa, y de lo que tenía ganas era de tirarse un rato… balcón abajo. Allí (en mi año) fundé un grupo de teatro conformado por doce estudiantes, de los que un año después solo quedaron once: me dediqué a la literatura en mi escaso tiempo libre.
Me iba bien (en Arquitectura), tanto que al llegar a 3er. año ostentaba en mi currículo un diploma de oro por mis resultados docentes (¡no digo yo!: me habían convalidado Marxismo), y hasta fui delegado al Primer (y solitario) Encuentro Nacional de Estudiantes de Ciencias Técnicas. Mas ya empezaba a escribir algunas chapuzas, y hasta dirigí y redacté el boletín de la FEU de la CUJAE.
Un día leí que se incluía —con carácter excepcional— la convocatoria a exámenes de concurso para ingresar en la carrera de Periodismo. No menciono la cifra de plazas en oferta para no herir a la señora Modestia.
Nadie atinó a creer —mis padres por poco me linchan— que en septiembre de 1986, cuando ya debía estar graduado de mi primera carrera, yo quedaba debiéndole un proyecto final de fin de curso a mi profe de Diseño y comenzaba —¡desde primer año!— la Licenciatura en Periodismo, especialidad que concluí no sin varios sobresaltos, como el de ser uno de los cabecillas de cierta famosa reunión que tuvimos los estudiantes en 1987, cónclave cuyas consecuencias me obligaron a trasladarme, de primer baun, al curso para trabajadores, donde por fin terminaron mis angustias honoris causa. ¿Qué dónde trabajé para justificar mi estatus?: entre otros lugares, en la fundición de la Virgen del Camino, donde me derretí sin requerir moldes.         
El caso es que en total esperé ¡once años! (¡¡¡yo sí estudié en la universidad!!!) para obtener mi título… como espero también que algún día, para sentirme en práctica de producción de mis tres carreras estudiadas, cumpla el sueño —pasajero de crucero turístico descomunal cual rascacielos— de sentarme en cubierta a redactar una croniquilla cualquiera.



Facebook pica y se extiende


Luz Virginia Chávez. Alfredo: ya te mandé el boletín no. 3. Se los envié a ti y a Ileana Hechavarría. Así que ya saben: continuamos informando. Además: a Ileana le mande la tabla excel, algo desactualizada, que tengo con los datos de algunos contactos, pues ya hay varios que se han ido sumando.

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A Sonia Pérez le gusta esto.

Ileana Hechavarría. No llega.

Margarita Fernández Rodríguez. Chavi, buenos días. Estás mandando boletines de la Lenin VI aniversario (1974-1980), y a mí no me has mandado aún ni el primero. ¿Me olvidaste? Espero que me escribas pronto. Márgare.

Sonia Pérez. Por favor, yo leo el boletín, pero nada de fotos.

Iván Victoria. Hoy me llegaron los números 1 y 2 del boletín por email. ¿Van a llegar los demás? Buena iniciativa. Yo estoy igual que Sonia: no veo fotos.

Margarita Fernández Rodríguez. Chavi, buenos días de nuevo. ¿Y el tercero? Un beso, Margarita.

Ileana Hechavarría. Iván: yo mandé el 1 y el 2 (con fotos) al grupo de direcciones que Chavito me envió. El 3 no me ha llegado para reenviarlo, parece que se ahogó en el estrecho

Carmen Puga Socarrás. Gracias, Alfredo. Un saludo para ti y tu familia.

María Elena Fiol Ferrer. ¡Una alegría y una decepción a la vez! La alegría, que al fin vi el boletín con todas sus fotos, aunque me hace falta una más grandecita para acordarme del que lo escribe. Y la decepción: ¡yo no estoy en esa foto de 15! No sé con quien me habrá confundido Edelmira.

Ileana Hechavarría. Fiol: quizás no te acuerdes de Jorge en la Lenin, pero ¿nunca lo viste con el Filo cuando formaba parte de Nos y Otros? [ver Youtube, espectáculo Aire, Nos y Otros. Ir a créditos si desea más].

Alfredo Papirriqui. Fiol: Jorge sale en el boletín no. 2, en una foto conmigo y Marta Donate. A ver si te refresca la memoria.

Ana María Martínez Cotera. A Jorge le digo que en la foto de la izquierda, la del medio no se llama Mercedes, se llama Galia. Era nadadora. Es una foto que puse de nuestro grupo 8 de 8vo. grado. Gracias, Alfredo, al fin pude ver las fotos del boletín 2.

Luz Virginia Chávez. Les pasaré a algunos por correo, pues tiene imágenes que aquí no puedo pegar dentro del texto.
Iván Victoria. Esto esta buenísimo. Desde ya espero el próximo número. ¡Gracias!

Ana María Martínez Cotera. Súper, me he reído mucho: fresco, inteligente… Muy bueno, ya quiero disfrutar el próximo boletín.

Ana María Álvarez. Jijí, ta bueno.

Sonia Pérez. Me encantó el boletín. Ansiosa por leer el próximo.

Carlos Pérez. Muy bueno el boletín, no dejen de contar las grandes historias de ese viaje al Taburete. ¡Ah!, mi cumple es el 8-4-1962. ¡¡¡Felicidades a todos los “cincuentones”!!!

Carlos M. Simón. ¿Se acuerdan del sellito?: ¡¡¡aún conmigo!!!

A Ana María Martínez Cotera, Luz Virginia Chávez y Marta Nodar les gusta esto.



¡Muchas felicidades!

El próximo sábado cumple años:
Osvaldo Marrero (14-04-1962) / moises2@trd.co.cu / irene@imperasfal.cu

Escribió Cabañas y dice que su cumpleaños fue el 5 de marzo y no lo pusimos en la lista publicada en el no. 1. Hermano: nunca es tarde si el cake es de la Gran Vía: ¡¡¡felicidades también!!!

Y por estos días debe haber nacido, o está por nacer, el(la) nieto(a) de Belkys Galindo. ¡¡¡Felicidades, mamá y papá!!! ¡¡¡Felicidades, abuela!!! Muy pronto te vas a acordar, estimada Belkis, de aquel muñequito ruso del que oímos tantas y tantas veces: “Abuelita: ¡¡dame de comer!!”.


Cartelera

Esto va en serio
Organizado por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), mañana viernes 13 de abril, a las 8:00 p.m., en la sala 2 del Multicine Infanta, tendrá lugar el estreno oficial del documental La verdad sobre el G-2, de nuestro colega Eduardo del Llano, también director del filme Vinci y del Decálogo de Nicanor, además de prolífico escritor de novelas, cuentos y artículos en Internet… Leninistas: ¡denúncienlo!… perdón: ¡anúncienlo!

Esto no
“¡Amiguitos!: ¡muy pronto nuestro grupo de teatro infantil estrenará la obra Decamerón, con escenas muy picanticas!”. [Juro por mi madre, y por la lata de leche condensada que una vez me robaron del albergue, que esto es REAL. Lo oímos mi hijo y yo —en boca de dos pequeñines— el sábado 7 de abril en el cine 23 y 12. No sé ustedes, pero yo no me la pierdo… ojalá y dejen entrar a las personas mayores.
El anuncio no tiene que ver ni con la Lenin, ni con nuestra graduación, ni con la ascensión al Taburete, ni con el copón divino… ¡pero es tan bueno!].



Sugerencias del chef

Por Edelmira Pedris Yumar


Queridos tembitas:
El tiempo apremia y no podemos parar de hacer gestiones. Pese a la sugerencia de que cada uno lleve su comidita y sus liquiditos, acabo de confirmar que el restaurante-cafetería El Almácigo, ubicado en Las Terrazas, al que se puede llegar caminando desde la base de campismo, tiene una oferta en MONEDA NACIONAL que sale así:

-Pollo frito con viandas, ensalada y congrí: 30.00.
-Masas o bistec de cerdo (con igual guarnición): 35.00.
-Espagueti con queso: 12.00.
-Espagueti con queso y embutido: 15.00.
-Para los que gusten de los productos del mar: pollo por pescado: 2.70 la libra [Nota del editor].

Para comer en dicho lugar, debo hacer la reservación por teléfono antes del viernes 20 de abril, indicando la cantidad de personas que van a optar por esa oferta. Saquen cuentas y, los que lo deseen, díganlo ¡YA!, para adelantar con la información a la oficina de reservaciones de la zona. En ese caso, no se olviden de llevar pozuelos o cantinas para coger la comida, porque el restaurante tiene solo 20 mesas y eso nos demora y nos hace perder el encanto del día. Además, lo nuestro es en el campismo. [Nota del editor: A Edelmira le da vergüenza decirlo, pero a mí no: las 20 mesas están reservadas para el Comité Organizador y las respectivas familias que les acompañarán, a los que la directiva del Complejo Las Terrazas les ha prometido un trato preferencial. ¡¡¡Alguna corrupción tenía que haber en todo esto, ¿no?!!!]
 También hay cafetería en igual moneda, en la que se adquieren panes con esto o con aquello y para comer ahí no hace falta reservar.
Los que no puedan por esta vía: llámenme a la casa (203-0335).
¡A moverse!
Besos,
EPY




Raticida

He hecho un repaso de los cuatro boletines que han salido a la luz,[5] y recabo en el detalle de que más de la mitad de las fotos (documentos escaneados incluidos) tienen que ver de alguna u otra manera con mi persona (ni hablar de la parte escrita, que se justifica sola por ser yo el tipo que tengo más a mano).[6] Pudiera pensarse que es egocentrismo mío, y nada más lejos de la mentira.
Rectificaré tan pedante proceder en el número de cierre, que he reservado para las emociones más fuertes. No voy a tener piedad: llorarán como párvulos. Vayan poniéndose un barómetro muy cerca de la bomba: no quiero que colega alguno nos joda el viajecito a Adentro cayéndose —o siendo depositado— en una fosa.


Al cierre

Una hora después del cierre, cuando ya teníamos editadas y diseñadas todas las páginas, habíamos firmado el contrato para el pago y nos disponíamos a llamar a piquera para que nos trasladaran en la madrugada a nuestros hogares, recibimos en nuestra redacción —a punta e’pistola— la siguiente epístola:

No me gradué con ustedes, ni siquiera estudié en la Lenin. Es más: ni siquiera estudié. Yo era el que atendía —ojalá me recuerden— el surtidor de agua que a diario se precipitaba desde el tanque en forma de hongo situado en la calle que circunvala la Vocacional (conservo una foto junto a Brezhnev en su inauguración).
Por la humedad, me cundí de hongos y pasé a retiro por peritaje, y heme aquí, en la casa, sin otra distracción que estar al tanto de lo que ustedes se traen entre manos. Es más que estar al tanto: alguien me aconsejó que fuera a un joven club a descargar El Globo, pero —no estoy para cargaderas— preferí dirigirme a un viejo club que hay en mi pueblo, Las Guásimas, para que me hicieran el favor, mas allí no hay computadora. Es más: allí ya no hay ni club.
Tengo más de setenta años, me siento parte de vuestra generación. Considérenme desde ya miembro de ese contingente de desquiciados. Es más: pónganme en la lista, deseo ir al Taburete.
David Aguado

Estimado aguatero:
Súmese a nosotros, no hay problema. Es más: no hay almuerzo.
A puro pensamiento

“Es mejor estar presente cuando haya pasado el futuro, que estar pasado cuando el futuro esté presente”.
Anónimo



Créditos (sin fondo)

Boletín El Globo
Órgano Oficial de la Operación Taburete 2
No. 4 / Jueves 12 de abril de 2012
[La publicación de más tirada (perdón: más tirada) de la actualidad. Complete su colección: ya en la Plaza de Armas se vende a sobreprecio].

Textos y edición
Jorge Fernández Era (redalba@callee.icm.cu / erajfe@yahoo.es)
Más sobre mi “carrera cinematográfica”: filme Kleines Tropicana (Daniel Díaz Torres), cortos de Nicanor (Photoshop, Intermezzo y Exit), y documentales Hilo directo, GNYO y Operación Alfa o Lo que le pasó a Benito Manso, este último del director Ricardo Figueredo].
Sobre mi “biblioteca”: consultar Cincuenta cuentos de nuestro Era (editorial Pablo, Upec, 1990, con prólogo de Zumbado), Obra inconclusa (editorial José Martí, 1994) y Cada cual a lo mío. Humor en bruto para gente no tan bruta (de próxima aparición).
Y esto es un comercial: edito y realizo corrección de estilo de libros, revistas, periódicos, boletines engañabobos, sitios web, tesis (para hijos de exleninistas hay rebaja), discursos, teques, informes, memos y hasta chismes si me ponen al corriente.

Colaboraciones
Edelmira Pedris Yumar (edelmira.com@sepsa.cu)
Ileana Álvarez Aportela (ileana.alvarez@infomed.sld.cu)
Anicia Fuentes (anicia@compunet.co.cu)
Eduardo del Llano (eduardodelllano@icaic.cu) (le devolví el carné con un reporte por no colaborar más con esta publicación).

Colaboraciones especiales
Edelmira Pedris Yumar (edelmira.com@sepsa.cu)
María Elena Pérez Miralles (maricusa@edicuba.artex.cu)

Las opiniones aquí vertidas (sobre todo las divertidas) son responsabilidad exclusiva de cada cual (según su trabajo).

Solo faltan
¡¡¡Nueve días!!!


[1] “El mal gusto es el buen gusto de la gente de mal gusto”. Anónimo. Agenda mía. Asamblea Provincial del Poder Popular La Habana, 1990. Derechos reservados.
[2] “Todos somos aficionados; en nuestra corta vida no tenemos tiempo para otra cosa”. Charles Chaplin. Ob.Cit.
[3] “Aquí yace un siglo donde se creyó que estar a la izquierda o a la derecha eran cuestiones centrales”. Alfonso Romano de Santa Anna. Ob.Cit.
[4] En finlandés. Traducción de Luis Riverón. Diccionario de un longevo tras tres décadas de remembranza. Editorial Poco Progreso, Moscú, 2010.
[5] En este los abrumo de citas a pie de página, que no soporto (hay ensayos que parecen un compendio de citaciones para las milicias), pero esto está al acabarse y me sentiría mal si se pierden algunos pensamientos vacilables que he atesorado con el tiempo.
[6] Variación de una frase que no es mía, pero ahora no recuerdo ni autor ni de dónde la extraje. 


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