Comienza a circular
desde hoy este boletín electrónico que cada jueves los mantendrá
(des)informados de todo cuanto gire en torno a nuestro proyecto de poner de nuevo
los pies en-cima del Taburete.
Se aceptan (se
exigen) colaboraciones: sería muy bueno, por ejemplo, recibir fotos (y
confesiones) de aquella época. Las cartas que sean enviadas haciendo constar la
admiración por la feliz idea de la salida de este suplemento, tendrán
publicación segura. Aquí caben desde anécdotas de antaño hasta canciones de
Tony Taño. Y como no tenemos dirección electrónica de todos, se ruega además la
difusión vía voz en cuello, vía telefónica o Vía Azul del contenido de estas
páginas.
El semanario lo
inauguran, además de las felicitaciones de rigor y secciones de poesía y
pensamiento, dos textos: con el primero hago pública la carta que envié a
Edelmira, una de las entusiastas organizadoras del convite de abril, donde dejo
plasmada una inquietud que convierto en propuesta, de la cual me gustaría
opinara el resto de la tropa. La respuesta de ella me la reservo, para no
revelar intimidades que no vienen al caso (como la de confesarme que en la
Lenin yo fui su amor platónico; que yo estaba flaco y malo, pero ella me veía
así, tan seriecito, que se quedaba bobita pensando…).
El segundo escrito
es una especie de manual del ascensorista (o del escalador, como cada cual
prefiera llamarse) que con toda seriedad he elaborado para no dejar en manos
del azar detalle alguno de nuestro encuentro.
La carta
Edelmira:
Se me ha olvidado
preguntarte si para abril 21 hay algo previsto (o resuelto) respecto a la
comida. Recuerdo que cuando hablé con Maricusa me dijo que se “cocinaba”
gestionar en algún lugar de Las Terrazas para que los expedicionarios
repusieran fuerzas, pero no sé en qué habrá quedado el asunto.
Pienso que el tema
es importante. No tener algo seguro por allá implicaría obligar a cada cual a
llevarlo preparado desde muy temprano para consumirlo muchas horas después, so
pena de contraer luego una enfermedad diarreica aguda, y que no haya legión de
médicos que puedan contener una cagalera masiva en esos lares.
Conseguir almuerzo
por allá (desechemos el gestionarlo acá para llevarlo con nosotros, pues
conlleva cargadera de cazuelas y otros accesorios, además de que lleva implícito
el inconveniente del párrafo anterior) tiene también a nuestro favor el
confraternizar aún más, pues sería muy sabrosa una comida en un lugar donde,
además de deglutir lo que nos oferten, podamos poner música de nuestros
tiempos, bailar (el que quiera… y pueda) e improvisar otras iniciativas
(sorteos, karaoke, la piñata ya pensada, discursos, controversias, convocatorias,
strip tease, etc.). Y allí sí
estaríamos todos juntos: “ascendidos” y “no ascendidos”. Si la comida fuera una
mierda, comeríamos mierda parejamente.
Sé que algunos van
a alegar que sería más dinero invertido (ya hay que expender un cheque de
cincuenta pesos por concepto de transporte y de derecho a sentarse en el
taburete), pero es contundente el razonamiento de que, en definitiva, igual
habrá que gastarlo en llevar el condumio desde la capital o en salir a
zapatearlo, dinero en ristre, por aquella “cordillera”.
Si no hay nada
resuelto, estamos aún a tiempo, y me ofrezco para hacer tal gestión. Si alguna
(o algunas) de ustedes me acompañan, bien, pero si no, voy solipango, que estoy que me regalo solo.
Las variantes son
tres:
-Tratar de
encontrar algún restaurante o paladar en Las Terrazas (o cooperativas
adyacentes) que nos brinde un menú para equis personas por un precio fijo (y
razonable).
-De no encontrarlo
allí, indagar en un punto que se encuentre en el trayecto entre La Habana y el
Taburete.
-De ser imposible
las dos variantes anteriores, buscar aquí en La Habana algún restaurante
cercano a la autopista hacia Pinar (pienso, por ejemplo, en Los Siboneyes, que
está próximo a Novia del Mediodía; cualquier administrador de dependencia
gastronómica semejante se entusiasmaría de poder cumplir el plan del año si le
caen de sopetón, después del mediodía, alrededor de cien comensales,
hambrientos tras ascender una loma que representa para nosotros, a estas
alturas, algo así como el monte Kilimanjaro.
Dime si razono
bien o ya el Alzheimer me tiene delirando. Si piensas esto último, ríete tú
sola y ni lo comentes, pero si te parece ok consúltalo con el “comité
organizador”, que yo saldré presto a reservar pasaje a Candelaria para la
semana próxima; no debe ser difícil, como tampoco ha de serlo regresar en botella
por la autopista.
Besos y abrazos: Jorge
Lineamientos / Taburete 2
La Comisión Organizadora de los actos
oficiales por el “Año del cincuentenario de los cincuentenarios” y por el
cumpleaños 32 de la graduación 6to. Aniversario de la Escuela Vocacional Lenin,
en uso de las atribuciones que no le han sido conferidas, ha decidido proponer,
a sus adláteres de la generación de la Crisis de los Misiles, este cohete a
manera de recomendaciones que tienen como fin coadyuvar a que por fin podamos
rememorar la histórica ascensión por la no menos históricas faldas de la loma
del Taburete. Helas aquí:
-Hablando de
faldas: las mujeres solteras, divorciadas o viudas deberán asistir debidamente
identificadas, para los hombres ídem saber a qué atenernos. A nosotros será
fácil adivinarnos por nuestro atractivo natural.
No deberá suceder,
bajo ningún concepto, que llegue un macho-varón-masculino a la cima mientras
haya damas desperdigadas por el camino. Es la única manera de asegurarnos de
que luego bajen… y nos ayuden a subir.
-Se recomienda portar un botiquín individual
con variedad de medicamentos, priorizando aquellos contra el reumatismo, la
artritis y el lumbago.
La misión de
escalar la silla guajira se las trae, pero que no cunda el pánico: en nuestra
graduación se incluyen siete médicos generales, dos dietistas, un siquiatra,
cuatro gineco-obstetras y tres geriatras.
Prohibido
conversar sobre las operaciones que se ha hecho cada cual en las últimas tres
décadas. ¡No me da la gana de que todo el mundo se entere de que me operé de
varicocele en los dos testículos y que tuve que hacerme más de diez
espermogramas antes de que mi hijo viniera al mundo!
-Aquellos que
lleven trusa para bañarse en el río, absténganse de sumergirse en este, pues
otros compañeros irán acompañados de avíos de pesca deportiva y pueden
confundirlos con manatíes.
-A propósito de
acompañantes: se prohíbe llevar a los nietos. Prometemos una matiné infantil un
domingo de estos. Ya bastantes colmenitas hay en aquella campiña.
-Para los que el
tiempo ha hecho mella en su memoria (o sea, la mayoría), proponemos, en aras de
evitar malos trances, el siguiente diálogo después del abrazo:
—¿A que no te
acuerdas de que me nombro __________?
—¡Claro que sí!
¡Como que me llamo __________!
No estaría de más
levantar el ánimo de nuestros condiscípulos con la consabida frase: “¡Pero si
estás igualito(a)…!”, aunque en nuestro fuero interno agreguemos: “…a tu
abuelo(a)”.
-Aparejos que no
pueden faltar en la mochila:
·
Pomo de agua preferiblemente hervida (pero fría) de 1,5 litros. Si es de
2 000 mililitros, deben agregarse 0,5 litros de hache dos O, hervida también
por si las moscas.
·
Pañuelo (por si las lágrimas).
·
Cámaras fotográficas y de video.
·
Curitas (o monaguillitos, da igual). Hay bastantes en estos días acá en
La Habana.
·
Vaso, jarra o perga.
·
Cubiertos.
·
Capa (para —si llueve— estar cubiertos).
·
Café para el editor del boletín.
El rincón de los poetas
Es como un teorema la vida:
se nos da un tiempo, una
medida.
Demuestra, hermano,
que no estás vivo en vano.
Hay que resolver solo esta
ecuación concreta
en las negras pizarras del
planeta.
Es un examen, ten memoria,
pues no hay otra convocatoria.
Pavel Grushkó
¡Muchas felicidades!
En estos días (“no sale el
sol, sino sus nombres”) llegan a 50 añitos, cinco decaditas, diez lustricos:
Elisa
Álvarez Pérez (24-03-1962) / elisuyu@yahoo.com
Luz
Virginia Chávez Espinosa (26-03-1962) / luz@inmobiliaria.tur.cu
Y
ya no forman parte de nuestro Club de los 40:
Jorge Mirabal Fuentes
(16-01-1962)
Manuel Llivina Lavigne
(17-01-1962)
Dinorah González Acosta
(07-02-1962)
Guillermo Payasá Cádiz
(10-02-1962)
Teresa Tacoronte Morales
(17-02-1962)
Vivian Planas (17-02-1962)
Tatiana Zayas Rouco
(18-02-1962)
Ana Núñez Rodríguez (22-02-1962)
Amparo Arce Pérez
(02-03-1962)
Mariano Vico Domínguez
(03-03-1962)
Marlene Álvarez (07-03-1962)
Rodolfo Somonte Ríos
(13-03-1962)
Pedro Eduardo González Peinó
(15-03-1962)
Vladimir
Morales (20-03-1962)
Por favor: los que aún no han enviado su fecha de
nacimiento para la base de datos, escribir a Edelmira (edelmira.com@sepsa.cu). Es de esperar que
hayan nacido algún día comprendido entre los años 1962 y 1963. El que no, que
envíe urgente sus datos a la Academia de Ciencias.
A puro pensamiento
“Subir lomas hermana hombres”
José Martí
Boletín El Globo
No. 1 / Jueves 22 de marzo de
2012
Textos y edición: Jorge
Fernández Era
Colaboración especial:
Edelmira Pedris Yumar

No hay comentarios:
Publicar un comentario